Todos los años son un don de Dios y Él los concede como buenos. Es el hombre, inspirado por espiritus malignos, quien los convierte en malos.
Dejamos atrás un año malo a la vista de todos a causa del uso de la ciencia, que Dios nos ha dado para nuestro bien, empleada para fines malvados; sin embargo los años eran ya malos por muchas otras causas que el hombre sin discernimiento no es capaz de ver, como el aborto legalizado en muchos paises, y recientemente en Argentina, o la Eutanasia en España.
El virus creado en China es la maldad visible, el aborto y la eutanasia la invisible.
Sociedades con la cultura de la muerte no deben esperar nada bueno para su futuro, pues cada vez es mayor el abismo que separa la Voluntad de Dios y la voluntad del hombre. Solo un ejército de almas de oración y de sacrificio puede cambiar el rumbo del mundo, sin embargo, los cristianos, tibios e ignorantes como jamás los hubo, no crearán este ejército y serán solo unos pocos los que lo formen.
¿podemos desear feliz año nuevo?
Desearlo si, lograrlo sin volver a la voluntad de Dios, no.




No hay comentarios:
Publicar un comentario