13 de Noviembre del 2019
Mensaje Público
Nuevamente veo una gran llama que he llegado a reconocer como el
Corazón de Dios Padre. Dice: “Cuando el hombre quiere todo a su manera
y no acepta el momento presente tal como se le concede, es cuando se
separa de Mí y de Mi Voluntad. Con frecuencia no es visible por qué
pasan ciertas cosas o por qué se permiten ciertas cruces. Es entonces
cuando el alma necesita esperar pacientemente Mi tiempo, confiando en
que Mi Voluntad siempre es con el fin de su bienestar.”
“Algunas almas tienen que recorrer caminos mucho más difíciles que
otras. Ustedes ahora no ven cómo se determinan las recompensas eternas
ni con qué precisión interactúa Mi Voluntad con el tiempo. Por eso la
confianza en Mi Voluntad les obtiene paz en medio de toda
dificultad. Mi llamado a ustedes es a que sumerjan sus corazones en Mi
Voluntad para que Mi paz divina impregne todo su ser. Cualquier cosa
que sucede en el momento presente es Mi Voluntad; Mi Voluntad Permisiva
o Mi Voluntad Ordenadora. Unan el momento presente a Mi Divina
Voluntad.”
Lean Salmo 5
Señor, escucha mis palabras, atiende a mis gemidos; oye mi
clamor, mi Rey y mi Dios, porque te estoy suplicando. Señor, de
madrugada ya escuchas mi voz: por la mañana te expongo mi causa y
espero tu respuesta. Tú no eres un Dios que ama la maldad; ningún
impío será tu huésped, ni los orgullosos podrán resistir delante de tu
mirada. Tú detestas a los que hacen el mal y destruyes a los
mentirosos. ¡Al hombre sanguinario y traicionero lo abomina el
Señor! Pero yo, por tu inmensa bondad, llego hasta tu Casa, y me postro
ante tu santo Templo con profundo temor. Guíame, Señor, por tu
justicia, porque tengo muchos enemigos: ábreme un camino llano. En su
boca no hay sinceridad, su corazón es perverso; su garganta es un
sepulcro abierto, aunque adulan con la lengua. Castígalos, Señor, como
culpables, que fracasen sus intrigas; expúlsalo por sus muchos
crímenes, porque se han rebelado contra ti. Así se alegrarán los que en
ti se refugian y siempre cantarán jubilosos; tú proteges a los que
aman tu Nombre, y ellos se llenarán de gozo. Porque tú, Señor, bendices
al justo, como un escudo lo cubre tu favor.
Efesios 2:8-10
Porque ustedes han sido salvados por su gracia, mediante la
fe. Esto no proviene de ustedes, sino que es un don de Dios; y no es
el resultado de las obras, para que nadie se gloríe. Nosotros somos
creación suya: fuimos creados en Cristo Jesús, a fin de realizar
aquellas buenas obras, que Dios preparó de antemano para que las
practicáramos.

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