27 de Enero del 2019
Mensaje Público
Nuevamente veo una gran llama que he llegado a reconocer como el
Corazón de Dios Padre. Dice: “Yo soy su Padre Eterno. La santa
valentía es parte de la naturaleza de esta Misión. Eso es lo que los
sostuvo en medio de serias persecuciones. La santa valentía ahora está
respaldando al Ministerio con siervos competentes que eligen servirme a
Mí de maneras importantes, grandes y pequeñas.”
“El tesoro de estos Mensajes será descubierto por futuras
generaciones que moren en la verdad. La verdad siempre ha sido el
cimiento de estas apariciones y de estos Mensajes. Yo integré todo esto
para ayudar a las almas a descubrir la verdad. Todo el que viene aquí
buscando algo recibe la verdad. Algunos la aceptan, otros no. Depende
siempre de la libre voluntad el descubrir la verdad y aceptarla.”
“En la actualidad, está de moda inventar una nueva verdad; una
verdad que es opuesta a Mis mandamientos. Es más popular agradarse a sí
mismos que agradarme a Mí. Yo quiero darle a cada alma un amor por Mis
mandamientos. En este amor se encuentra la verdadera obediencia del
corazón. Adviertan que digo ‘verdadera obediencia’, misma que procede
del corazón. No se trata de una falsa obediencia, nada más por
obedecer. Yo quiero darle a cada alma una aversión al pecado. El alma
que recibe este regalo –aborrecer el pecado–me permite llenar su corazón
de Amor Santo y Divino. Esta es la esencia de la santidad.”
“Confíen en que Yo estoy usando estos Mensajes y este lugar de
oración para alejar a las almas del mundo y llevarlas a una profunda
santidad personal. Recen siempre pidiendo amarme más. Yo estoy
escuchando.”
Lean 2ª Timoteo 4:1-5
Yo te conjuro delante de Dios y de Cristo Jesús, que ha de
juzgar a los vivos y a los muertos, y en nombre de su Manifestación y de
su Reino: proclama la Palabra de Dios, insiste con ocasión o sin ella,
arguye, reprende, exhorta, con paciencia incansable y con afán de
enseñar. Porque llegará el tiempo en que los hombres no soportarán más
la sana doctrina; por el contrario, llevados por sus inclinaciones, se
procurarán una multitud de maestros que les halaguen los oídos, y se
apartarán de la verdad para escuchar cosas fantasiosas. Tú, en cambio,
vigila atentamente, soporta todas las pruebas, realiza tu tarea como
predicador del Evangelio, cumple a la perfección tu ministerio.


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