Las lecturas de hoy, merecen una reflexión:
Lectura del libro del Levítico (19,1-2.17-18):
EL Señor habló así a Moisés:
«Di a la comunidad de los hijos de Israel:
“Sed santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo. No odiarás de corazón a tu hermano, pero reprenderás a tu prójimo, para que no cargues tú con su pecado. No te vengarás de los hijos de tu pueblo ni les guardarás rencor, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor”».
En tiempos de Moises, Dios ya nos quiere ayudar para que conformemos nuestra vida conforme debemos: en la santidad y con un corazón limpio de todo resentimiento, recor, odio...
Sin que los respetos humanos nos impidan intentar ayudar al que vive en el pecado, aconsejándole a un cambio de vida: reprenderás a tu prójimo, para que no cargues tú con su pecado.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 3.
¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?
Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque el templo de Dios es santo: y ese templo sois vosotros.
Que nadie se engañe. Si alguno de vosotros se cree sabio en este mundo, que se haga necio para llegar a ser sabio.
Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios, como está escrito: «Él caza a los sabios en su astucia». Y también:
«El Señor penetra los pensamientos de los sabios y conoce
que son vanos».
Somos Templos del Espíritu Santo. Cuidado con lo que hacemos con nuestro cuerpo. Cuidado con creernos sabios de la sabiduría de este mundo. Esa forma de vivir, conforme al mundo y su sabiduría, es necedad, es vana y no sirve para la vida eterna.
Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,38-48):
EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Habéis oído que se dijo: “Ojo por ojo, diente por diente”. Pero yo os digo: no hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también el manto; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas.
Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo”.
Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.
Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».
En el Evangelio podemos ver como Jesucristo dá plenitud a lo revelado a Moisés en la primera lectura: SED SANTOS. Aquí nuestro Señor nos dice como vivir en santidad. ¿Qué otra "religión" tiene como fundamento:
amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen?
Solo el cristianismo, la Verdad revelada por Dios. Así pues, aunque cueste, amemos a nuestros enemigos, a los que nos humillan, a los que nos odian, a los que promueven el pecado y/o viven el el, y oremos fervorosamente por ellos. Ánimo.

24-03-2013 | EE.UU | Santa María dice:
"Como saben, el aborto es el único crimen que, si se vence, cambiaría el futuro del mundo."
19 feb 2023
Reflexion lecturas hoy 29 feb 2023
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario