8 ene. 2014

Mensaje del 5 de enero de 2014 - Jacareí - Brasil

05 de Enero del 2014 - Mensaje del Divino Espíritu Santo a su amado hijo Marcos Tadeu


MENSAJE DEL DIVINO ESPÍRITU SANTO


“Amados Hijos Míos, Yo, el Dios de ustedes, vengo más una vez de las alturas para llamar a todos para junto de Mí, para aprender Conmigo la Sabiduría que agrada al Padre, que agrada a Jesús, que Me agrada para que sean Inmaculados e irreprensibles en Mi presencia.

Yo Soy la Verdad, Yo Soy la Sabiduría, Soy el río de amor, Soy el río de la gracia y de la pureza. Quién viene a Mí y se baña en este río que Soy Yo mismo, será puro, será repleto de Mi Amor, será repleto de Mi Gracia. Y en Mí encontrará todas las alegrías del alma y serán satisfechos todos los deseos del corazón.

Feliz el alma que Me encuentra y que coloca en Mí su corazón, haciéndome su esperanza, su tesoro, su todo. Porque esta alma recibirá el influjo de Mi Amor con toda su potencia y Yo Me uniré a esta alma y con ella y en ella viviré para siempre.

Feliz el alma que no tiene un corazón dividido delante de Mí.

Feliz el alma que no tiene un corazón doble, o sea, que al mismo que Me ama, ama también a Mi enemigo, el pecado y a Satanás.

Feliz el alma que no juega Conmigo, pero que verdaderamente va con sinceridad en Mi presencia, cumpliendo Mis preceptos y buscando únicamente aquello que Me honra, aquello que Me agrada, aquello que Me glorifica, aquello que Me complace.

Yo Soy el Esposo de sus almas, quiero unirme con ellas, pero así como un esposo jamás se uniría a una esposa fea y contaminada por una enfermedad fatal. Así también, Yo no puedo unirme con el alma infectada por el pecado, deformada por el pecado y cubierta de llagas de pecado. Es necesario que sus almas se purifiquen, es necesario que sus almas sanen para poder desposarse Conmigo.

Por eso les ofrezco la cura, les ofrezco la Gracia de la regeneración. Pídanme la Gracia de la cura y de la purificación de sus almas y Yo las limpiaré de todo pecado, de toda infección de Satanás, de tal modo que sus almas se convertirán: bellas, atrayentes y muy santas a Mis ojos.  

Entonces Me uniré con ellas con un santo placer y en ellas derramaré de tal manera el vino de Mi Amor, que sus almas quedarán como que embriagadas de santo amor por Mí y ya no desearán otro amor que no sea el Mío. Y Yo seré entonces Su propia herencia, Su tesoro y Su vida eterna.

En estos tiempos en que la secta por medio de los medios de comunicación hizo con que el río de barro del pecado tomase cuenta de todo: de las familias, de la juventud, de la infancia, de las comunidades religiosas y de toda la Iglesia. Yo les llamo verdaderamente a que vuelvan a Mí, por el camino de la penitencia y de la purificación.

El río de barro ahora recubre todo y la secta con su astucia infernal, consiguió hacer con que las mentes y los corazones de los hombres despreciasen la Verdad y aceptasen las peores desordenes morales, como si fuesen cosas buenas.

Les invito por lo tanto a que vuelvan a la pureza de la Verdad, la pureza de la santidad, a la pureza del amor, para lo cual les cree. Yo les invito a que vuelvan a la inocencia que Yo di a las almas cuando las cree y cuando soplé en ellas el aliento de vida.

Yo les invito a que vuelvan a Mí, al camino de los principios, que son la vida y la salvación para ustedes y a que desprecien las mentiras y las engañosas trampas y astucias de la secta. Que por medio de tantas cosas hizo con que ustedes se alejaran de la Verdad, ella que hizo con que en sus almas, lo cierto, lo correcto, el bien, fuese eclipsado y nublado por el humo de Satanás.

Y ahora viven confundidos y ya no saben más lo que es bueno y lo que es malo, lo que es cierto y lo que es errado, lo que es de Dios y lo que es del diablo, lo que lleva al Cielo y lo que lleva al infierno. Yo vengo para deshacer esa engañosa seducción, Yo vengo para arrancarles de esa muerte y hacerles entrar por la ruta de la vida, de la vida eterna, que es la ruta de Mis Mandamientos.

Yo les amo tanto y no quiero que sufran en el futuro, por eso es que les envié aquí hace más de 20 años a Mi Esposa Castísima e Inmaculada, María, para que Ella les enseñase lo que Me agrada, para que Ella les enseñe lo que es la Verdad, para que Ella les enseñe aquello que verdaderamente Me honra y que les conduce a la salvación. Y para que ustedes por la enseñanza de Ella despreciasen todo pecado y todo lo que les lleva a colocarse en las manos de Satanás.

Reflexionen, piensen. Si Yo no los amase ¿habría enviado Yo aquí a Mi Esposa Castísima, para luchar por la salvación de ustedes, incluso sabiendo que por muchos de ustedes, Ella sería despreciada y rechazada? ¿Qué por otros sería lastimada, porque encontraría en sus corazones resistencias a las Verdades que Ella vino predicar aquí?

Si Yo no los amase ¿Enviaría a aquella que Yo más amo, para en medio de ustedes, incluso sabiendo que ustedes como perros ingratos, muchas veces morderían Su mano que intenta salvarles y arrancar las escamas de los pecados, de la ceguera espiritual que cubren sus ojos?

Si Yo no los amase, Yo no hubiera hecho esto, por eso Mis Hijos, crean en Mi Amor, acepten Mi Amor y denme finalmente hoy el “Sí” de ustedes a Mi Amor. ¡No muerdan más las manos de Mi Esposa Castísima, que solo intenta hacerles el bien y salvarles, arrancándoles de la ceguera espiritual del pecado en que viven! ¡No maltraten más a Mi Esposa Divinal María! Porque les digo: “Si continúan haciendo, Me aborreceré con ustedes, Me enojaré y terminaré por mandarles un castigo repentino, abandonándoles a su suerte con sus propios pecados y de los demonios”

Vengan a Mi Corazón, ese Corazón que les ama tanto, al punto de haber enviado aquí a Mi Esposa Castísima y tantos de Mis Santos. Ese Corazón que les ama y que aquí vino en persona decirles: “Yo Soy el origen de ustedes, fui Yo que les sopló el aliento de vida y que les hizo existir, Yo no tenía necesidad de ustedes. Entonces, Nosotros las tres personas de la Santísima Trinidad decidimos crearles en un acto puro de amor para que ustedes pudiesen ser participantes de la eterna felicidad a Nuestro lado”

¿Y que ustedes han hecho? Despreciando este inmenso amor y cambiando este inmenso amor por tonterías, pecados nefastos y verdaderamente por cosas que solo acercan cada vez más de la boca del infierno a sus almas día tras día. Yo vengo, Yo vengo hasta ustedes para librarles de las llamas del infierno, que ustedes infelizmente acercan más a cada día por los pecados que continuamente cometen ofendiéndome.

Yo vengo para darles la posibilidad de una vida sin sufrimiento en la eternidad, felices a Mi lado para siempre en el Cielo. Yo les prometo una Corona de Gloria imperecible, Yo les prometo un Manto Real de Luz que solamente los Príncipes del Cielo pueden tener si ustedes siguen por la ruta de Mis Mandamientos y de Mi Amor. Yo les prometo un Cetro de Gloria Inmortal que solamente es dado a aquellos que Yo amo verdaderamente y a aquellos que son Mi descendencia real. 

Yo les prometo un Trono, un Trono de Poder a Mi lado en el Cielo, Poder que solamente es dado a los Justos, a los Inocentes, a los Puros, a aquellos que verdaderamente aman lo que es recto y agradable a Mis ojos. Vengan Mis Hijos, vengan para heredar todo eso y no desprecien tanta riqueza, tanto bien que les ofrezco por el alimento envenenado que Mi enemigo les presenta.

Sí, vengan a Mí por María, porque ya luego después de la caída de sus primeros padres, Yo mismo en Mi Sabiduría, en Mi Inteligencia Suprema, decidí con el Padre y con Jesús crear a “María”. Aquella que aplastaría a la serpiente infernal, y Yo mismo la mostré a sus primeros padres y a la serpiente como siendo el único portal de salvación para toda la humanidad, el único camino cierto y seguro que conduciría al mundo de nuevo a Nosotros. Y aquella que sería la única que con la santidad de Su vida podría traer para ustedes al Redentor y a la salvación.

No pueden imaginar el terror, el miedo, el pavor y al mismo tiempo el furor de la serpiente cuando vio a María, porque ahí ella ya conoció su derrota, ahí la serpiente ya conoció su final. Y ella sabe que cuando en María todas sus obras, todas sus artimañas, todas sus ciudadelas de perdición que ella  construyó se harán polvo. La serpiente sabe que cuando María ama a un alma, cuando María escoge un alma, cuando Ella lucha por un alma, cuando Ella es por un alma, cuando María entra en un alma y vive en un alma, la serpiente sabe que su reinado en esa alma terminó.

Por eso ella se esfuerza en destruir a María en los corazones, ella se esfuerza por disminuir a María, por hacer con que las almas se olviden de María, que ellas miren para María con desprecio, cultivando en sus corazones una soberbia infernal. Por eso la serpiente busca pervertir contra María y contra todas las demostraciones de amor a María, tales como: las procesiones, rosarios, las novenas, las honras debidas a sus imágenes, la serpiente busca hacer con que todo eso desaparezca de la faz de la tierra, porque sabe que al hacer eso, su reinado en las almas permanecerá. Por eso, destruyan el reinado de la serpiente, convirtiendo a María conocida, amada, honrada, con actos internos y sobre todo ¡externos!, porque los hombres son hechos de carne y necesitan ver actos externos de amor a María, para que el interior se inflame de amor por Ella.

Por eso, amo tanto este lugar, por eso amo tanto a Mi Querido Marcos, que a lo largo de toda su vida siempre convirtió a María conocida, amada, exaltada y glorificada, cultivando una devoción verdadera por Ella. Interior sí, pero también exterior, porque una devoción cerrada en una tumba, en un corazón cerrado no puede expandirse, ni transmitirse a nadie. Y es por eso que, él siempre exaltó a María con entusiasmo, y con el propio fuego que Yo le di. Por eso, él convirtió a María conocida y amada por el video de Sus Apariciones, y de la vida de Sus Santos, que tanto la amaron y al convertir a María conocida por eso, por los Rosarios Meditados, por las horas de oración, por los cenáculos, `por las procesiones, él hizo con que Yo triunfase en muchos corazones. Porque donde María triunfa, Yo también triunfo, donde María es rechazada, Yo soy rechazado, donde María es despreciada y rechazada, Yo también soy despreciado y rechazado.

Por eso aquí, en este lugar, Mi Corazón, Mi Mirada es atraído para Mi amado Marcos, y en él derramo todas Mis complacencias y en él descansa. Y Conmigo descansa, Mi Esposa Divinal.

Vengan Mis hijos, vengan aquí a aprender este secreto de salvación y de santidad. Amen a María, honren a María, vivan en María y dejen a María vivir en ustedes y ustedes entonces, tendrán a Mí Mismo en ustedes, viviendo en ustedes y ustedes vivirán en Mí.

Aquí deseo formar, los grandes santos que Yo mismo mostré a Mi siervo Luis María Grignion de Montfort, también a otros Santos, que surgirían en el fin de los tiempos. Por eso, de una vez por todas, den su “Sí”, renuncien a ustedes mismos, y a todo pecado, para que pueda entonces con rapidez, con fuerza, llevarles por el camino de la salvación, de la santificación que les convierte inmaculados delante de Mis ojos, y verdaderamente les da Mi Misma Semejanza, para que el mundo viéndome en ustedes, o sea, sintiendo Mi presencia en sus almas y sus vidas, viendo los frutos bellos y dulces de santidad que Yo quiero producir en ustedes, crean en Mí y creyendo en Mí tengan su salvación.

Yo les amo y les bendigo ahora generosamente por María, con María y en María. Y sobre sus almas derramo Mi soplo de Amor, de Gracia, Purificación y Santidad.

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