21 ene. 2014

Mensaje mensual de Enero 2014 - Cáceres - España

Mensaje Mensual
4 de Enero de 2.014
Monte Faro de Luz, Valencia de Alcántara (Cáceres - España



En primer lugar el vidente se dirige a Ntra. Madre:

¿Por qué sufres tanto, Madre? ¿Por qué siempre vienes de Dolorosa? ¿Por qué no te escuchan tus hijos? ¿Por qué siempre estás con tanto amor? No llores más Madre, nosotros venimos a consolarte, todos los que estamos aquí y los que no han podido venir. Vienen a recibir el cariño que Tú nos das y nosotros te damos nuestro corazón para que se haga la Voluntad de Dios, nuestro Dios. Escucha, escucha las plegarias de tus hijos que tanto necesitan de Ti. Yo te pido por todos ellos, Madre, ayúdanos a todos a llevar estas pequeñas cruces para que siempre se haga la voluntad de Nuestro Señor.

A continuación Ntra. Madre comienza su mensaje:

Pequeños míos, hijos míos, paz tengáis en vuestros corazones y luz, de mi Luz, en vuestras almas.

Quiero que meditéis a mi hijo Lucas. Hacedlo, hijos míos, para así, como siempre os he dicho, conocer a mi Hijo de Amor, a vuestro Dios Padre y al Espíritu Santo, mi Esposo.

Hijos míos, malos momentos están viniendo al mundo, el mundo no lo cree. Pero eso, hijos míos, es la malicia de Satanás. Satanás hoy, más que nunca, está haciendo estragos en tantas almas, en tantos hijos míos… Aquel que da la espalda al Señor, está el demonio, hijos míos. Aquel que no ama a Dios, está el demonio, hijos míos. Aquel que es avaricioso, lujurioso, mentiroso, ahí está el demonio, hijos míos. Aquel que quiere riquezas para él y no quiere darle a aquel que está a su lado, ahí está el demonio, hijos míos. Mirad, tened cuidado vosotros porque también vosotros estáis acechados por Satanás.

Hijos míos, cuando Satanás venga con su poder, que será pronto, se sentará en la silla de Pedro. ¡Ay de aquellos días! El hombre lo adorará, porque el rey y príncipe de las mentiras engañará al mundo, a los líderes políticos. Le seguirán millones y millones de hijos míos porque, incluso, hará milagros y en el momento en que el hombre le adore, él triunfará y se sentará en la silla de Pedro.

Sed astutos, hijos míos, y tened cuidado de no caer en las redes de Satanás. Él está haciendo su rebaño y está llevando a su poder a esas almas que son pequeños, dóciles, amorosos, buenos. Porque él es mentiroso y lleva a la mentira a aquel que es flexible, a aquel que es nada, aquel que no está preparado, hijos míos, para las Moradas Celestiales. Por eso vosotros, que estáis aquí y que sois mis pequeños, venid a mi Corazón Inmaculado, al Corazón de mi Hijo, para que Nosotros os defendamos de las garras de Satanás.

El mundo hoy no quiere a su Dios, por eso mi Dios y Señor está triste y ya, como tantas veces os he dicho, la copa rebosa y está al máximo. Los Brazos de mi Dios, vuestro Dios, van a caer si el hombre no lo remedia y reza, hace penitencia, ayunos y oraciones. Caerán sobre la tierra aniquilándola. ¿Os acordáis de Sodoma y Gomorra, hijos míos? No había ni cinco que amasen a su Dios. Y hoy en el mundo, con tantos millones de hijos míos, ¿quién quiere a su Dios?

Ahora habéis tenido unos días preciosos, como decís vosotros en la tierra, con el Nacimiento de mi Hijo. Él viene todos los días a vuestros corazones y a la tierra, pero ¿quién es el que va a buscar a su Dios? ¿Quién es el que en esa noche Santa, cuando mi Hijo nace, ha adorado a mi Hijo allí en sus casas? ¿O han sido borracheras, comilonas, mentiras, enfados?.

Hijos míos, vuestro Dios nace todos los días, mi Hijo de Amor, id a Él. Siempre es Nochebuena, como decís en la tierra. Siempre está con vosotros y Él quiere que le adoréis siempre, porque Él es el Camino, la Verdad y la Vida. Por Él vosotros iréis al Cielo, pero tenéis que merecerlo, hijos míos. No vayáis para acá y para allá buscando tesoros, y cosas con las que vosotros creáis que vais a ser más felices. Dios, mi Dios, vuestro Dios, está en el Sagrario, ¡id al Sagrario! Buscad el Sagrario, haced Sagrarios en vuestras almas, adoradle siempre allí donde estéis y decidle: “Señor, si no puedo estar en tu Templo, haz un Templo en mi alma para que entres siempre en mí y yo adorarte día y noche en mi corazón”. Buscad los tesoros del Cielo, hijos míos, no busquéis los tesoros de la tierra que nada valen, que son mentira. Todo es nada y vuestro Dios, mi Dios y Señor, lo es todo para vuestras almas. Hijos míos, tanto Amor da mi Dios, vuestro Dios, al mundo y el mundo no lo reconoce, ni le creen. Qué pena me da en miCorazón que tantas almas se condenen porque no buscan a su Dios.

Hijos míos, Yo estoy contenta, muy contenta con vosotros, con todos los que estáis aquí, los que no han podido venir, hijos míos, y los que van a venir. Yo os estoy reuniendo como la gallina a sus polluelos, debajo de mi Manto para salvaros a todos vosotros. Yo soy Luz, doy Luz y quiero dar Luz siempre a todos vosotros, aquí en Mi Casa de Amor, en Mi Casa de oración. Venid, hijos míos, no os canséis de estar aquí Conmigo, este ratito, rezando a mi Corazón Inmaculado, pidiendo por todos los pobres pecadores. Yo oigo a mi hijo, y a todos vosotros, aquello que traéis en vuestros corazones. Pidiendo por aquel amigo, hermano, esposa, esposo, madre, hijo, hija y por todos aquellos que vosotros veis que necesitan del amor de su Dios y de mi Amor.

¡Hijos míos, os quiero tanto que Yo estoy aquí para que vosotros seáis felices! Vosotros, hijos míos, que venís también de España, que estáis en España… Estos hijos míos que traen en volandas a mi Imagen desde esa provincia tan hermosa que es Toledo… ¡Seguid, hijos míos, seguid, aunque el dolor os taladre!. Yo os dije un día que teníais que llevarme a todos los caminos, a todas las casas que necesitan de mi Corazón. ¡Os doy gracias, pequeños míos, porque de verdad dijisteis un día sí y seguís con el sí! Seguid adelante, pequeños. Y vosotros también, los portugueses, hijos míos, también os doy las gracias porque también sois guerreros de vuestro Dios y guerreros de mi Corazón. Y a todos vosotros que estáis aquí. Esto tenéis que hacerlo grande, porque esto es grande ya, hijos míos. Aquí nacerán grandes santos, vivirán grandes santos y vendrán grandes pecadores para su conversión.

Hijos míos, buscad el aroma de vuestro Dios y el aroma de mi Corazón. Yo soy Madre de todos, Madre de todos los hombres pero, os lo he dicho esta tarde, hijos míos, alerta, porque Satanás acecha vuestros corazones y os quiere llevar a sus redes. Pisadle, pisadle bien la cabeza y decidle: “vete de mí, Satanás, que yo no quiero saber nada de tí, solamente yo soy hijo creado por Mi Dios y Señor”.

Hijos míos, os abrazo y os quiero y os doy mi bendición, pero antes, como siempre, os da la bendición mi Dios Padre Creador, vuestro Dios Padre Creador, mi Hijo Salvador, el Espíritu Santo, mi Esposo Santificador y Yo, vuestra Madre Miriam, Corazón de María, Faro de Luz, Faro de Luz, Faro de Luz.

Hijos míos, pedid a mi Corazón siempre, estad con mi Corazón, venid a mi Casa de Amor, a la Casa de la Salvación.

Adiós, pequeños, adiós, hijos míos, adiós, hijos.
Ntra. Madre en Monte Faro de Luz.

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