25 nov. 2014

Mensaje 23 noviembre 2014 - Jacareí Brasil - MI MEDALLA MILAGROSA - úsenla y propáguenla

Jacareí, 23 de Noviembre del 2014

MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA


“Mis amadísimos hijos, hoy, cuando ya están conmemorando la Fiesta de Mi Medalla Milagrosa con Mi Aparición a Mi hijita Catharine, Catalina Lobouré. Yo vengo nuevamente para bendecirles y dar Mi Paz.

Yo Soy la Señora de la Medalla Milagrosa, Soy la Mujer vestida de Sol, coronada de 12 estrellas, con el globo del mundo y la luna a Sus pies, Poderosa, terrible como un ejército en orden de batalla y con Mis Manos repletas de Gracias, para conceder a todos aquellos que creen en Mi Poder de Medianera de todas las Gracias. Soy la Señora que viene del Cielo para darles, una señal segura de Mi Amor, de Mi Protección, de Mi constante auxilio materno a través de Mi Medalla Milagrosa, que es al mismo tiempo: bálsamo, remedio y escudo para todos ustedes Mis hijos.

Yo Soy la Señora de la Medalla Milagrosa y les di esa Medalla por intermedio de Mi hijita Catherine Lobouré, Santa Catalina. Para que todos ustedes en estos tiempos difíciles encontraren en Mi Medalla Milagrosa: remedio, alivio, consuelo, luz, protección y amparo en medio de esta gran tribulación por la cual ahora están atravesando y que trae para ustedes ahora todos los días, tanta amargura, tanto sufrimiento y tantas lágrimas. Para que entonces, ninguno de ustedes Mis hijos se sintieran abandonados, desamparados, huérfanos, sin Madre. Pero para que tuvieran siempre la certeza de que estoy cerca de ustedes, les amo y derramo sobre ustedes bendición sobre bendición todos los días, para endulzar el cáliz amargo, que tantas veces tienen que beber en su caminata en la tierra.

Con Mi Medalla Milagrosa doy siempre más a Mis hijos, siempre más Consolación, Amor, Esperanza y Alegría. Úsenla, propáguenla, den a todos Mis hijos. Porque cuanto más tornaren Mi Medalla Milagrosa conocida de Mis hijos, más y más bendiciones derramaré sobre el mundo hasta trasformar de un jardín árido, seco y sin vida, en un jardín verdoso de Gracias, Bendiciones, Paz y Felicidad.

Yo Soy la Señora de la Medalla Milagrosa, que aplasta la cabeza de la serpiente infernal. En esa Medalla les doy la certeza de Mi victoria definitiva final sobre Satanás, sobre sus obras y sobre todos los males que él ahora instauró en el mundo, que él introdujo en el mundo: el comunismo, protestantismo, espiritismo, guerras, el paganismo, neopaganismo de estos tiempos, el ateísmo y todas las fuerzas contrarias a Jesucristo.

Así, siempre más derribo y destruyo el reino y las obras de Mi enemigo y devuelvo siempre el terreno y las almas que el enemigo conquistó para Mi Hijo Jesucristo, que es el Señor, el Rey y el Salvador de todas las cosas.

A través de Mi Medalla Milagrosa, aumento siempre más en sus corazones la Llama de la Esperanza de que muy pronto Mi Corazón Inmaculado triunfará. Y Mi Pie Bendito y Poderoso, aplastará la cabeza de Mi enemigo y como por encanto todos los planes, maniobras y obras realizadas por él, caerán por tierra y su fracaso, el fracaso de él, la derrota de él y su vergüenza será universal porque una vez más el Señor salvará al mundo por medio de Mí, La Virgen de Nazareth, tal como salvó al mundo la primera vez por medio de Mi “Sí”.

Confíen, confíen por lo tanto hijitos, que Su Madre triunfará y muy pronto verán llegar para ustedes nuevos cielos, nueva tierra y un nuevo tiempo de paz y de felicidad. Continúen llevando Mis Mensajes a todos. Lleven Mi Aparición a Mi hijita Catalina Labouré, Santa Catalina al conocimiento de todos Mis hijos del mundo entero.

Cuantos millones hijos Míos, ni saben que Yo aparecí a ella, no saben de las profecías y avisos que Yo di al mundo por medio de Mi hijita Catalina y no conocen Mi Medalla. Cuantos podrían ser protegidos y salvos de los ataques del maligno si conociesen Mi Medalla.

Ustedes tienen la misión de llevar Mi Medalla a Mis hijos, como Apóstoles de los Últimos Tiempos tienen el encargo de llevar Mi Medalla al conocimiento de todos Mis hijos que por no conocerme sufren en vano en esta vida. Para que entonces, ellos puedan tener por medio de la Medalla que yo di a Mi hija Santa Catalina, puedan tener Mi Consuelo, Mi Presencia, Mi Amor y Mis Bendiciones celestiales en sus vidas, para que puedan llegar sanos y salvos a la Gloria del Cielo escapando de todos los pecados y trampas de Mi y su enemigo infernal.

En verdad, nuevamente les invito, aquí en Jacareí terminaré aquello que comencé con la Aparición a Mi hijita Catalina Labouré en la Rue du Bac. Terminaré Mi Gran Plan, cumpliré todos los Secretos, entregaré el Libro del Apocalipsis, el Libro Sellado en las Manos del Cordero, de aquel que Es, de aquel que Vive y Viviré para siempre. Y entonces, Él vendrá con Su Reino sobre este mundo y este viejo reino, este viejo mundo dominado por el pecado y por el demonio ya no existirá más. Dios secará todas las lágrimas de sus ojos y finalmente Hijitos, tendrán Paz, tendrán Felicidad, tendrán Vida en abundancia.

A todos hoy nuevamente bendigo: de PARÍS… de LA SALETTE… y de JACAREÍ.

La Paz a todos ustedes Mis Hijos, que aman Mi Medalla Milagrosa y sobre los cuales ahora derramo Mis Bendiciones y doy Mi Indulgencia Plenaria a todos ustedes que usan Mi Medalla con amor durante toda su vida.


Y especialmente a ti Marcos, el más ardiente devoto de Mi Medalla Milagrosa, derramo ahora Gracias y Bendiciones Especiales de Mi Corazón Inmaculado.”

Cuerpo milagrosamente incorrupto de Santa Catalina Lobouré

No hay comentarios:

Publicar un comentario