19 mar. 2016

Mensaje mensual feb-2016 - Monte Faro de Luz España



Antes de comenzar su mensaje nuestra Madre nos dice:
Besad el suelo, hijos míos, para reparar el Corazón de mi Hijo de tanto sacrilegio que comete la  humanidad.

Pequeños míos, hijos míos, paz tengáis en vuestras corazones y Luz de mi Luz en vuestras  almas.
Llorando vengo, hijos míos, ¡cómo no voy a llorar si los hombres ingratos crucifican a mi Hijo y a mi Corazón Inmaculado cada vez que cometen pecados! La Masonería, hijos míos, está dentro de los hombres y los pueblos, hasta en la Iglesia, hijos míos. Rezad por ellos, pedid por ellos; mi Corazón sangra al ver a mi Hijo todavía crucificado por tantos pecados que comete la humanidad.

Hijos míos, pastores de mi Hijo, sacerdotes, buscad el aroma de vuestro Dios todos los que seguís a mi Hijo, hablad de Él, id buscando las almas, no os canséis, tendréis el ciento por uno; y aquellos que no queréis a mi Hijo, marchaos de su redil.

Hoy, hijos míos, pido por ellos aquí a vosotros que clamáis al Cielo, a mi Dios, vuestro Dios, por todos ellos.
Y también vosotros id por el mundo llevando el Evangelio de mi Hijo, la Palabra, el Amor, lo que nunca muere, lo que da vida, para que un día, hijos míos, estéis en el Reino de los Cielos.
Yo os pido, hijos míos, hoy que no os olvidéis del ayuno, de hacer pequeñas penitencias; acordaos de vuestro Dios en la Pasión de mi Hijo, vividla; vuestras cruces, hijos míos, que son pequeñas, podéis soportarlas porque mi Hijo las lleva todas las de vosotros y las del mundo entero.

Mirad el mundo como está, hijos míos, tantas veces os lo estoy repitiendo, no aquí en mi Casa de Faro de Luz, sino en el mundo entero, los hombres han dado la espalda a su Dios, ¡y cuántos hijos míos se condenan porque no quieren ver el rostro de mi Hijo!

Sed fuertes, hijos míos, sed grupos de oración, haced mucha oración y hablad con mi Hijo. Yo repito siempre, sobretodo aquí en Faro de Luz, mi Casa de Amor: Sagrario, Sagrario, Sagrario ¡Qué mejor que el Sagrario donde está mi Hijo esperándoos para hablar con vosotros! Llenaos el corazón de todo el Amor que mi Hijo tiene y os da; por eso no os olvidéis nunca del Sagrario, de la Iglesia de mi Hijo; id a la Iglesia de mi Hijo, poneos de rodillas y habladle, pedidle por aquellos hermanos que no van a la Iglesia, por aquellos hermanos que están confundidos, por aquellos hermanos que odian, que matan, que critican. Hijos míos vosotros tenéis que reparar al Corazón de mi Hijo y a mi Corazón, y ya os he dicho: id por los caminos allá donde estéis llevando la Palabra de mi Hijo, sed guerreros, hijos míos, como Yo os llamo mis polluelos; vosotros ya sabéis estas cosas y tenéis que ir mejorando en el amor.

Hijos míos, poned orden en vuestras vidas y amaos como mi Hijo y Yo os amamos, aunque os digan esas cosas que dicen aquellos que no creen en su Dios, no hagáis caso, hijos míos, sino que pedid por ellos.
Sed dulces como vuestra Madre es Dulce, sed fuertes, mi Hijo os dará la fuerza para que vosotros no decaigáis, hijos míos.

El mundo se destrona, hijos míos, ya pronto se verá la Cruz en el cielo, mi Hijo vendrá pronto en esa Cruz, vosotros tenéis que estar preparados; pedid por los pobres pecadores, muchos creerán, otros no, por eso Yo os he dicho tantas veces aquí en Faro de Luz, mi Casa, que subáis a la Montaña donde mi Hijo está con los brazos abiertos en la Cruz, para acogeros y llevaros al Cielo y muchos no podrán subir, porque verán que el mundo a su alrededor y las pasiones y los pecados podrán con ellos, porque todavía no están preparados, dicen sí y es no luego, porque Satanás les arrastra, y tenéis que tener cuidado, hijos míos, porque Satanás entra por los sentidos. Id caminando despacio, pero firmes, y Yo os llevaré en volandas como mi Hijo para que no caigáis, pero sed fuertes en la oración, y este mes, hijos míos, meditad a DANIEL, hacedlo para que os alimentéis vuestras almas con la Palabra de mi Dios vuestro Dios.

Estad alegres, hijos míos, porque vosotros tenéis la mejor parte, el Amor; por eso os traigo aquí a mi Casa, como en tantos lugares del mundo, donde Yo me aparezco; sed fieles y venid a este Santo lugar a rezar Conmigo, a pedir por los pobres pecadores, porque todos son mis hijos y Yo  quiero con mi Hijo salvarlos.
No critiquéis, hijos míos, no blasfeméis, no juzguéis, quitaos el yo, ese yo es pecado, hijos míos, es malo; y decidme siempre: “Madre de Dios y Madre nuestra”. También os digo, hijos míos, como os he dicho otras veces aquí y en tantos lugar es del mundo, que toméis a mi Hijo en la boca, hacedlo, hijos míos, Yo estoy contenta y mi Hijo también cuando hacéis ese acto de tanto amor; solamente el sacerdote tiene derecho y obligación de coger el Cuerpo de mi Hijo en sus manos; pedid por ello y arrodillaos siempre cuando estéis en los templos de mi Hijo, en la adoración de su Sangre y su Cuerpo; hasta el Infierno, hijos míos, se arrodilla para adorar a su Dios. Vosotros, hijos míos, tenéis que tener mucha delicadeza porque es vuestro Dios el que vais a recibir. Cuando vayáis a los templos, hijos míos, pensad solamente que allí está mi Hijo; silencio, oración, penitencia, amor; y eso os lo digo en esta tarde, hijos míos. Yo lloro, hijos míos, porque tantos hijos míos se están equivocando, están haciendo daño a otros hermanos que llevan a su Dios en su sangre; os amo,hijos míos, os quiero tanto.

Y ahora Yo os doy la bendición, pero como siempre, mi Dios, vuestro Dios Padre, mi Hijo de Amor, el Espíritu Santo, mi Esposo Santificador, y Yo, vuestra Madre Miriam, Corazón de María, Faro de Luz, Faro de Luz, Faro de Luz.

Acordaos, hijos míos, que en la noche y en día tenéis que llevar siempre en vuestros labios y en el corazón el Nombre de mi Hijo: “Jesús Te amo, Jesús Te adoro, Jesús ven conmigo, Jesús dame Luz, Jesús dame fuerza, Jesús sálvame del peligro, Jesús en el sueño, en el día, que yo te sirva como esclavo para todo aquello que me mandes y quieras que haga” Decídselo a mi Hijo, es vuestro Dios y Señor.
Adiós pequeños míos, adiós hijos míos, adiós hijos.
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Ntra. Madre en Monte Faro de Luz.

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