30 sept. 2016

Mensaje mensual sep 2016 - Monte Faro de Luz - Caceres - España



3 de septiembre de 2016

El vidente habla con nuestra Madre:
 “Gracias, Madre, gracias por estar aquí con todos tus hijos, y yo te pido, Madre Santísima, por  todos  estos  hijos  tuyos  que  vienen  con  alegría,  con   penas,  con  dolor;  repara  sus  corazones,  Madre,  y  acógelos  siempre  en  tu  Manto  Divino  para  que  todos  sean  santo;  haznos  pequeños  Madre, que sepamos llevar el Corazón de tu Hijo y tu Corazón en nuestros corazones; ayúdanos  en las tentaciones, tú Madre ,que vienes y estás aquí con nosotros; ten piedad de estos corazones  que venimos a rezarte, amarte; Madre del Consuelo,  tú eres Faro de Luz, así te llaman porque  Tú  eres  Luz;  que  esa  Luz  traspase  nuestras  almas  y  que  siempre  llevemos  tu  Luz  en  nuestros  corazones.” 

 Aquí nuestra Madre comienza su mensaje. 

 Pequeños míos, hijos míos, paz tengáis en vuestros  corazones  y Luz de mi Corazón en vuestras  almas.
 ¡Qué bonito, hijos míos, estar aquí con todos vosotros, mis hijos, que rezáis con tanto amor! .  Pero  mirad, no os olvidéis nunca de rezar por los niños,  por los niños; rezad por ellos, ellos necesitan  la savia del Corazón de mi Hijo, para que mañana sean los portadores y discípulos de mi Hijo de  Amor en el mundo.

 Meditad  a  JOB,  hacedlo,  hijos  míos,  es  la  sabiduría  de  mi  Dios  vuestro  Dios  para  vuestras  almas;  no  dejéis,  hijos  míos,  de  ir  al  Templo  todos   los  días,  oíd  la  Santa  Misa,  como  vosotros  decís  en  la  tierra;  sabéis  que  allí  está  la  Divinidad;  mi  Hijo  se  hace  presencia  en  esa  Hostia  pequeña pero tan grande que vosotros tomáis para tener vida en vuestras almas ¡Ay, hijos míos,  daos a Dios, buscad a Dios, buscadlo, saboreadlo, meditadlo! Sagrario, Sagrario, Sagrario, hijos  míos;  la  vida  vuestra  tiene  que  ser  un  Sagrario,  porque  sin  El  no  sois  nada;  el  mundo  no  vale nada, hijos míos, porque en el mundo está Satanás haciendo estragos en las almas y también en  vosotros quiere entrar, pero vosotros tenéis que estar alerta y, como tantas veces os he dicho, con  las  lámparas  encendidas;  no  seáis  necios,  hijos  míos,  siempre  tened  la  Luz  encendida,  sed  Sagrario para vuestro Dios, mi Dios, noche y día y  día y noche.  Amad  a  vuestro  Dios;  mirad  cómo  está  el  mundo,  hijos  míos;  Satanás  arrastra  y  arrastra  al  hombre, y muchas veces al hombre amoroso, pero se hacen  débil, en busca de ellos mismos van  al destrono, a la soberbia, a la avaricia, a la maldad; no seáis vosotros, hijos míos, esos hombres  que  van  caminando  diciendo  sí,  sí  Te  sigo,  y  a  la  mitad  del  camino  os  vais  ya  vacios,  porque  llena  el  mundo,  hijos  míos.  O  estáis  con  Dios,  mi  Dios  y  Señor,  vuestro  Dios  y  Señor,  o  estáis  con el mundo; todas las cosas del mundo se pudren,  lo que va al Cielo está siempre en órbita.  ¡Qué  lindo,  hijos  míos,  será  y  sería  si  todos  vosotros,  como  todos  mis  hijos  del  mundo,  marcharan al Cielo, allí a contemplar el Rostro de  mi Creador vuestro Creador para siempre, toda  la Eternidad, hijos míos. Por eso os digo que esto  se acaba, son cuatro días; mereced,  gozad de  mi Hijo y de mi Corazón; cantad, siempre cantad; al abadlo, bendecidlo, queredlo, amadlo, y a mi  Corazón  también;  cantadle  porque  a  Mí  me  gustan  mucho  vuestras  canciones,  también  es  oración, hijos míos.  Hoy es un día especial para Faro de Luz, hijos míos , seguramente que casi ninguno de vosotros  lo sabéis; este pequeño gusanico hace años, allá en  la casa del Papa, Vaticano, en la tumba de un  santo grande, de un santo grande, Gregorio Magno,   Yo le dije: “Faro de Luz será vuestro Papa  el que os dirija cuando la obra mía este a flote, y  Yo quiero que vosotros os enteréis y sepáis que  San  Gregorio  Magno,  el  Papa  de  amor,  el  de  los  pobres,  está  con  vosotros  y  estará  siempre”.   Rezadlo y pedidle mucho; también os digo que también está aquí conmigo San Pio, mi pequeño  Pio, Padre Pio, Santa Rosa de  Lima, Santa Clara de  Asís, Francisco, Teresa, también Teresa de  los  Andes;  meditad  en  esa  monjita  pequeña  que  murió   a  los  veinte  años  y  es  Santa  de  Chile;  imitad a estos jóvenes, a ese corazón puro y limpio  de esta hija mía que supo llevar la Cruz con  amor en su enfermedad. 

 Seguid caminando subiendo al monte, pero no miréis  para  atrás, sino seguid adelante hasta que  abracéis  la  Cruz  de  mi  Hijo;  mi  Hijo,  como  siempre  os  he  dicho,  está  con  los  brazos  abiertos  esperándoos,  pero  no  volváis  las  cabezas  para  atrás   porque  muchos  no  llegan  hasta  el  final,  porque cuando miran para atrás ven el mundo tan desorbitado, pero de gusto para los corazones, se  van  y  ya  no  llegan  hasta  el  final  y  mi  Hijo  está   llorando  como  yo  lloro  de  tantas  almas  de  tantos hijos que no llegan hasta el final.

 Confesión,  hijos  míos,  ayunos,  penitencias,  Viacrucis;  meditad  mucho  la  Pasión  de  mi  Hijo,  vereis como al final todos vosotros vais a tener gozo porque el que manda en vuestros corazones  es vuestro Dios, mi Dios.

 Faro de  Luz me llamo,  Yo vengo  a dar  Luz  y estoy dando  Luces a todos vosotros, bendiciones  para  todas  vuestras  familias,  para  aquellos  que  no  han  podido  venir,  para  aquellos  que  van  a  venir, para el mundo entero; sed pequeños y honrad siempre a vuestra Madre Celestial.

 Hijos míos os amo mucho, mucho  y vengo a salvaros a  todos, por eso las catequesis que traigo  en mi Corazón aquí y en el mundo entero es por la salvación del mundo, quiero salvaros a todos,  pero vosotros tenéis que trabajar mucho aunque el dolor os taladre y esas cruces como  vosotros  decís que son grandes no se comparan a la de mi Hijo y a la mía.

 Hoy vengo vestida de negro, hijos míos, llorando por cómo está el mundo, Satanás está haciendo  descalabros, malas cosas, y está  desorientando a mis pequeños que quieren ir a su Dios y él les  pone trabas; jóvenes, hijos míos, no os vayáis con  el maligno Satanás; id al Corazón de mi Hijo y  a mi Corazón.  Yo  lloro  por  tantas  almas  pequeñas  y  grandes  que  dejan  el    Amor  para  irse  con  el  destructor;  Satanás  es  muy  malo,  hijos  míos,  y  viene  a    hacer  esclavos  a  los  hombres  en  la  tierra;  por  eso,  pedid  mucho  por  los  niños  que  van  avanzando  a  su  madurez,  que  sean  santos,  que  amen  a  su  Dios;  por  los  sacerdotes,  hijos  míos,  no  os  olvidéis  pedir  mucho  para  que  haya  vocaciones  sacerdotales y religiosas; también os pido que pidá is por el Papa mucho, porque ya os dije hace  tiempo hay una conspiración contra él en Austria y  sus hijos, los que se llaman sus hijos, incluso  obispos, están tramando ese dolor; el Papa sufre y  está sufriendo por la paz pero hay muchos que  no quieren la paz, que quieren destruir las cosas grandes del Cielo.

 Yo os bendigo, hijos míos, pero también os digo que  cuando vosotros estéis en vuestras casas os  améis mucho, fuera  rencores, cóleras, insultos, fuera  coas malas de vuestros corazones,  y  amad  mucho, pedidle mucho a vuestro Dios, mi Dios, la paz en vuestras casas.

 No os olvidéis nunca  cuando estéis terminado la noche, decirle: “Señor gracias por tenerme aquí  estos  momentos  de  la  noche  vivo  en  tu  compañía,  gracias  mi  Señor  por  darme  la  vida,  gracias  Señor  por  darme  todo  lo  que  tengo,  gracias  Señor  porque  sin  Ti  me  hundo  y  no  me  puedo  salvar”. 
 No os olvidéis, hijos míos, que en un segundo el alma se puede ir al Cielo o al Infierno; vosotros  estad en gracia, hijos míos; sed santos, buenos hijos, y llevar el camino de esa salvación que un  día Yo y mi Hijo vendremos a por vosotros para llevaros a la Mesa Celestial.

 Pedid  por  España,  por  vuestra  España,  hijos  míos,  y   tantas  naciones  como  os  he  dicho,  como  Italia,  Francia,  Alemania,  Siria,  México,  China,  Rusia,  Bélgica.  Todos  esos  países,    hijos  míos,  están  en  grave  estado  porque  Satanás  está  dentro  y  está  haciendo  escombros  en  tantas  almas  buenas; pedid  mucho a vuestro Dios para que todo esto se acabe, el mal en el mundo.

 Os bendigo, hijos míos, pero antes os bendice mi Dios Padre todo Poderoso, vuestro Dios Padre  todo  Poderoso,  mi  Hijo  de  Amor,  mi  Esposo  el  Espíritu  Santo  y  Yo  vuestra  Madre  María,  Miriam, Corazón de María, Faro de Luz, Faro de Luz,  Faro de Luz.

 Adiós pequeños míos, adiós hijos míos.

 Ntra. Madre en Monte Faro de Luz.

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