21 dic. 2016

Mensaje 10 dic 2016 - Jacarei

MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

“Queridos hijos, hoy, en esta noche bendecida del aniversario de la transladación de Mi Santa Casa para Loreto, Yo vengo nuevamente a ustedes para decirles: “Sean Mis casas santas rezando Mi Rosario todos los días con amor y con el corazón.”

Sean Mis casas santas leyendo Mis Mensajes todos los días y viviendo Mis Mensajes con amor.

Sean Mis casas santas haciendo sacrificios por la conversión de los pecadores, porque ellos aún hoy son tantos, tantos y continúan traspasando Mi Corazón Inmaculado con sus pecados.

Sean Mis casas santas huyendo del pecado y viviendo siempre más en la gracia de Dios, en la amistad de Dios.

Sean Mis casas santas levantando paredes dentro de sus almas para Mí hechas de ladrillos de amor, de muchos rosarios. Columnas hechas de pura fe y obediencia a Mí. Tejados de sacrificios, penitencias y virtudes. Ventanas de verdadera docilidad, humildad, mansedumbre, inocencia. Puertas de generosidad, de donación total a Mí y a Dios.

Así Mis hijos, verdaderamente, ustedes harán para Mí dentro de sus corazones casas santas, moradas santas como Mi Casa de Nazaret, donde Yo podré vivir con Jesús y Mi Esposo José, reinando en ustedes todos los días y transformando sus almas verdaderamente en un segundo Cielo.

Sean Mis casas santas viviendo todos los días siempre más en la esperanza de que Mi Corazón Inmaculado triunfará y llevando a todos Mis hijos también esa gran esperanza, para que ellos no desanimen en estos tiempos de la gran tribulación.

Quiero que sean Mi casa santa, toda limpia de toda mancha de pecado, perfumada de amor, virtudes y oración. Sobretodo del Rosario, adornada con bellas cortinas de servicio, de obras de amor hechas por Mí, adornada con las flores más bellas y perfumadas de su confianza en Mí y de su consagración total a Mí, viviendo completamente dependientes de Mí y como Mi hijito Marcos dijo hoy: “O vivir para María o morir.”

Entonces, verdaderamente, Yo viviré en la casa de sus almas, Yo reinaré en ellas como en Mi segundo Cielo, haré de ellas Mi Palacio y en ellas, en ellas mostraré Mi Poder, Mi presencia materna que tocará, que llenará de luz y de amor los corazones de todos Mis hijos renovando el mundo entero.

La transladación de Mi Casa Santa de Nazaret para Loreto trae también para ustedes, para todos Mis hijos este mensaje: “Transládense, transládense de la tierra para el Cielo. Transládense de las cosas mundanas para las cosas celestes. Transládense de la tierra del pecado para la tierra de la gracia. Transládense de las tinieblas para la luz. Transládense del mal para el bien. Transládense del odio, de la dureza de corazón para la paz, para el amor.”

Entonces, verdaderamente, ustedes serán Mis hijos, Mis queridos hijos, semejantes a Mí que Soy “Tota Pulchra”, toda pura, toda bella y entonces, por medio de ustedes Mis hijos, podré verdaderamente irradiar Mi mística luz materna como un sol refulgente de gracia que finalmente reprimirá toda tiniebla del mal y pecado en el mundo y hacer reinar Mi Corazón Inmaculado.

Continúen rezando Mi Rosario todos los días. Por medio de ello, todos los días, les transformo siempre más en Mis casas santas como Mi Casa Santa de Nazaret, donde Yo pueda vivir, reinar verdaderamente con Jesús y Mi Esposo José y hacer allí las mayores obras y maravillas de la gracia.

Deseo que en este mes todos ustedes se preparen para la Navidad de Mi Hijo Jesús rezando la Trecena número 10. Quiero que ustedes después del día 13 la hagan de nuevo hasta el día 26, hasta terminar. Para que verdaderamente Mis hijos en esta Navidad, Yo pueda darles todos, bien preparados y purificados, para Mi Hijo Jesús.

En este día santo, cuando los Cielos y la tierra se alegran por la transladación de Mi Casa, Yo les bendigo mucho a todos y digo: “Paz, paz, paz.”

Y a ti Mi amadísimo y predilectísimo hijo Carlos Tadeo, cuanta alegría trajiste a Mi Corazón por haber venido en la fiesta de Mi Inmaculada Concepción. Sí hijo, quitaste tantas espadas y espinas de Mi Corazón y Yo por Mi vez coloqué en tu corazón: esmeraldas místicas de esperanza y fortaleza; muchos rubís místicos de amor y caridad; muchas, muchas turmalinas de esperanza, de prudencia, de ciencia; muchas safiras de entendimieno, consejo, temor de Dios, magananimidad.

Sí, tienes ricos tesoros en tu corazón. Te enriquecí mucho y vengo hoy a decirte solamente hijo Mío para recordar siempre tu venida aquí en este 08 de Diciembre, te prometo: “Que a cada día 07 y 08 de cada mes, te daré la gracia de verdaderamente pedir por cualquier Ciudad del mundo, para que sean anulados los castigos que se suspenden sobre ella como espadas.”

La Ciudad que escojas, que no sea castigada, el Señor no castigará. Y te prometo hijo que en aquellos días, en aquellos dos días del mes, muchas almas serán salvas allí y derramaré sobre Mis hijos las torrentes de Mis Gracias Maternales.

Hago todo eso porque te amo mucho y porque deseo favorecerte mucho. No puedes imaginar cuanto preciso de ti. Serás muy, muy útil, muy necesario para Mi hijo Marcos no solo cuando Yo deje de aparecerle y de hablarle, para que él no muera de dolor, pero serás muy necesario para él en el momento de las gracias místicas que aún preparo para él en el futuro. Deberás estar amparándolo para que él no desfallezca de tanto amor y tantas gracias sobrenaturales que le daré.

Tú serás el refuerzo y el apoyo de su humanidad. Y sobretodo en la hora de su muerte, tú serás muy necesario a su lado, para que él verdaderamente pueda subir hasta el Cielo sin tristeza y también sin dolor. En fin, serás necesario para Mis planes aquí. No apenas en el lado espiritual, pero en muchas otras cosas que te confiaré a su tiempo.

Por eso, reza, confía y espera y ten por cierto que tu vida está en Mis manos y nada ni incluso siquiera una paja o un pequeño cisco* cae sobre ti y toca en tu cuerpo si Yo no permito, si Yo no quiero. Por eso hijo Mío, queda en paz y feliz porque tienes en el Cielo poderosa centinela, guarda y Madre, que se desvela por ti todos los días y nunca, nunca te dejará.

Sobre ti ahora derramo Mis Gracias Especiales, las Gracias de Mi Santa Casa de Loreto y también sobre Mi amadísimo hijo Marcos derramo ahora muchas y muchas gracias especiales por haber hecho la película de Mi Casa de Loreto, de aquella Mi manifestación materna, para que todos Mis hijos Me conozcan, Me amen más, deseen ser más Mis moradas, Mis casas santas.

Y tú hijo Carlos Tadeo, por ser su consorte, también recibes hoy estas gracias especialísimas de Mi Inmaculado Corazón por los méritos de Mi hijo Marcos Tadeo.

Y sobre todos ustedes aquí Mis hijitos queridos y amados, derramo Mi Bendición Maternal: de LORETO… de BONATE… y de JACAREÍ.”

*Cisco: “Carbón de origen vegetal que se utiliza para braseros.”




MENSAJE DE SANTA LUCÍA
“Amados hermanos, Yo, Lucía, Lucía de Siracusa, Me alegro hoy por venir nuevamente a ustedes.

Mañana celebrarán Mi fiesta antecipada aquí. Yo volveré con Nuestra Reina para bendecirles una vez más y vengo hoy a decirles de todo Mi Corazón: “Ustedes saben que tengo Mi Santuario en Siracusa, sean ustedes Mis santuarios vivos.”

También sean Mis santuarios vivos, viviendo como Yo en el Amor de Dios, en la Gracia de Dios, procurando todos los días las virtudes, procurando vencer sus defectos y sobretodo, a cada día, ser santos como Yo Soy Santa.

La santidad es el Amor, es amar a Dios y hacer Su Voluntad. Eso es la santidad. Vivan la santidad, es fácil, es simple, no compliquen. Amen a Dios, hagan Su Voluntad día tras día con fe, con amor, con humildad y entonces, verdaderamente serán perfectos a los ojos de Dios como Yo fui.

Sean Mis santuarios vivos, huyendo todos los días del pecado, de las cosas mundanas, viviendo siempre más en la intimidad con Dios, con la Madre de Dios en la oración, para que verdaderamente Ella venga a vivir en ustedes como en Su segundo Cielo, Su jardín de delicias, Su morada de gracia, Su rosedal de amor.

Sean Mis santuarios vivos, imitando la vida de unión con Dios que Yo tenía: por la oración, por la ascesis, o sea, por el esfuerzo continuo de subir más en la unión con Dios por la meditación, por la lectura espiritual, por la contemplación de Dios, de Nuestra Reina Santísima, del Cielo.

¡Ah Mis hermanos! ¡El Cielo! El Cielo Me encantaba, el Cielo Me arrebataba el corazón. Cuando Yo pensaba en el Cielo, en Mi Jesús que Me esperaba allí, en Mi Reina Santísima que Me esperaba allí con amor y que Yo iría ver y abrazar.

Cuando Yo pensaba en Mi Padre del Cielo que estaba allí lleno de amor esperándome, Mi Corazón se derretía de amor e incluso en medio del fuego siendo quemada viva, teniendo Mis ojos arrancados, siendo arrastrada por carros de bueyes y al mismo tiempo después, teniendo Mi cuello cortado, nada de eso Me importaba. Nada de eso pudo separarme de la unión con Mi Dios, Mi Padre y Esposo de Mi alma.  

¡Oh Cielo! ¡Oh Cielo que Yo quería para ir allí amar a Dios eternamente, darle alegria, amor perpetuo! Ese Cielo, ese Cielo fue Mi fuerza, fue Mi luz, fueron las alas que Me hicieron volar bien alto en el Cielo de la santidad.

En la noche de la víspera de Mi martirio, 12 de Diciembre, cuando la Madre de Dios Me apareció con Mi Divino Esposo en Sus brazos, Ellos Me prometieron el Cielo. ¡Que alegría sentía en Mi Corazón! Yo sabía que nunca iría para el fuego del infierno, ser atormentada por los demonios en aquel fuego terrible, nunca, nunca. Yo sabía que ya poseía la Vida Eterna, que poseía el Cielo y eso Me dio fuerzas para aceptar el fuego, la espada, las cuchillas y todo más.  

¡Ah Mis hermanos! ¡Mediten en el Cielo! ¡Cómo se yerra por no meditarse en el Cielo! ¡Cómo se peca por no meditarse en el Cielo y no amar el Cielo, no desear el Cielo encima de todo!

¡Ah Mis hermanos! Cómo es bienaventurado quien puede decir como Yo ya en vida mortal: “Yo poseo la Vida Eterna, yo tengo el Cielo, Yo no iré para el infierno.”

Mayor felicidad y riqueza que de esa alma no hay. Mayor bien no podía recibir del Señor. Mayor gloria, mayor dádiva de las manos de María Santísima, mayor corona, mayor tesoro y mayor ventura.

Ya es vivir el Cielo en la tierra, ya es vivir con la paz del Paraíso en el corazón, ya es vivir con alegría del Cielo en el corazón y ya es incluso poseer a Dios en el corazón, la única cosa que falta es verlo cara a cara, pero ya se lo posee, se disfruta, ya se goza.

¡Oh! ¡Deseen el Cielo! Deseen el Cielo con aquellas maravillas que allí les esperan. Deseen el Cielo donde Dios les abrazará como un Padre a Su hijo, Nuestra Reina que les abrazará y les estrechará en Su Inmaculado Corazón, les colocará en Sus brazos maternos y nunca más les soltará. Allí donde Nosotros, los Ángeles y los Santos, todo el tiempo les amaremos, les abrazaremos y les daremos a probar, a gozar, a sentir las delicias y maravillas que nunca vieron ni sintieron aquí en la tierra.

Crean en eso, tengan fe y por amor al Cielo digan “No” a las cosas mundanas que quieren alejarles y robarles ese Cielo. No permitan que otro venga y tome su corona. Honren su corona, amen su corona, deseen su corona, hagan todo por su corona y verdaderamente el Cielo será suyo.

Por fin, sean Mis santuarios vivos, rezando Mi Coronilla todas las semanas. Por medio de ella les transformaré en Mis santuarios vivos, santuarios del Señor, donde el Señor estará vivo, reinante, actuante, benevolente, llenando su alma y sus vidas de gracias sin fin, de alegría y amor sin fin todos los días.

Yo les amo y te amo especialmente también amadísimo Carlos Tadeo. En el momento de Mi martirio también te vi. La Madre de Dios Me mostró a ti en la plaza de Siracusa donde fui martirizada. Yo te vi, Yo te amé, Yo ofrecí Mi martirio que padecería por ti, para que tú, que no sabía ni cuando ni donde vendrías al mundo, tu pudieses amar al Señor, amar a María, ser santo, cumplir tu misión perfectamente.

Y es por eso que a cada día 13 de cada mes, que es dedicado a Mí en honra a Mi martirio, te daré muchas y muchas gracias. Y cuando reces Mi Coronilla, Yo bajaré del Cielo viva juntamente con Águeda de Catania y también con San Sebastían para bendecirte, para llenarte con los favores del Señor y para verdaderamente cubrirte con Mi Manto de Amor.

A todos ustedes amadísimos hermanos bendigo con amor: de SIRACUSA… de CATANIA…y de JACAREÍ.”



MENSAJE DE SAN GERARDO

“Amados hermanos Mios, Yo, Gerardo Mayela, les amo mucho y les bendigo hoy.

Vengo a perdirles de corazón: “Sean rosarios vivos de la Madre de Dios, viviendo en Su Gracia, en Su Amor y Amistad, viviendo los ejemplos que Ella les dio en los misterios del Rosario, obedeciendo Sus Mensajes y renunciando a todo que se opone a Ella y se coloca contra Ella.”

Sean rosarios vivos, viviendo continuamente una vida de oración en este sentido: incluso trabajando, estudiando o cuidando de sus tareas diarias pueden rezar, encomendando todo lo que hacen a María Nuestra Reina, consagrando todo a Ella y de cuando en cuando en su trabajo rezando los Actos de Amor que les fueron enseñados aquí, sobretodo aquel que les enseñé. Para que verdaderamente ustedes puedan todos los días crecer e inflamarse más y más en la Llama de Amor del Corazón Inmaculado de María hasta tornarse rosarios vivos, abrasados de amor.

Sean rosarios vivos de amor, viviendo como Yo viví: una gran unión con Ella, un gran amor para con Ella. Sí, Yo la llamaba de Mi celestial novia, Mi celestial esposa, Mi castísima y divinal esposa.

Vivan un amor así con María, ténganla como a su novia divinal, celestial, donándose totalmente a Ella, trabajando para agradarla, amarla, alabarla, tornarla cada día más conocida y amada. Y entonces, así como Ella se unió a Mí, Ella también se unirá a ustedes.

Por causa de esa Mi gran unión y amor que Yo tenía con Ella, Ella Me dio la gracia de no cometer ningún pecado mortal, ni siquiera venial y Mis confesores no conseguían encontrar en Mí materia de pecado.

Así, Ella conservó Mi alma virginal siempre pura y si ustedes también tuvieren para con Ella ese amor, Ella también les dará esa pureza sin mancha. Entonces, no habrán pecados que perdonar en ustedes, no habrán penas que expiar aquí en la tierra con enfermedades y sufrimientos o entonces en las llamas del Purgatorio. No habrá castigos ni más Infierno para ustedes y entonces, verdaderamente, ustedes vivirán una vida angélica como Yo viví: una vida celestial, divinal como Yo viví y entonces, verdaderamente, sus corazones exultarán de amor y de alegría.

Sean rosarios vivos para Ella, viviendo una vida completamente conforme al Santo Rosario que rezan: en el amor, en la humildad, en la obediencia, en la magnanimidad, en la longanimidad, en el consejo, en el temor de Dios. Para que verdaderamente en ustedes Ella pueda hacer Sus maravillas y mostrar Su faz maravillosa para el mundo.

Amado hermano Carlos Tadeo, todos los días 16 de cada mes, te daré una bendición especial, es Mi día. También bendeciré a Mi amadísimo Marcos a cada 16 de cada mes por haber hecho la película de Mi vida y abrasado tantas almas de amor por el Señor, por Mi Reina Santísima a través de Mí.

Y tú por ser su consorte, su padre espiritual, recibirás también la bendición, el tesoro de los méritos de Marcos Tadeo. Y entonces hermano, verdaderamente te prometo: “Haré de tu vida Cielo en la tierra, haré de tu vida una vida angélica, haré también inclusive gracias consoladoras a todos por cuantos tu Me pidas a cada 16 de cada mes.

Hago eso porque te amo mucho, te estimo mucho, te quiero a Mi lado. Descansa en paz siempre porque Yo estoy siempre a tu pies, estoy siempre a tu lado y verdaderamente no hay nada siquiera una ráfaga de viento que Yo permita que te toque sin que Yo consienta. No permito ni que una mosca se pose en ti sin que Yo consienta, sin que Yo vea. Por eso, no debes nunca temer nada porque Yo estaré siempre contigo y siempre te defenderé de calumnias, obstáculos o lo que más venga, porque Soy por ti, Soy a tu favor y si Yo Soy por ti, aquella que Me ama también lo es y te hará llegar al fin.

A todos hoy Yo bendigo con amor: de MURO LUCANO… de MATERDOMINI… y de JACAREÍ.”


(Vidente Marcos Tadeo): “Amada Madre, amada Santa Lucía y San Gerardo ¿Pueden tocar en estos rosarios que hicimos para sus hijos?”

(María Santísima): “Queridos hijos, todos ustedes que recibieron los rosarios que Yo mandé a Mi hijito predilecto Marcos Tadeo entregarles son un don y un regalo de Mi Corazón. Reciban este rosario como señal de Mi Amor y de Mi protección por cada uno de ustedes.

Conserven este rosario siempre con ustedes. Por medio de ello, les daré muchas y muchas gracias. Y a todos Mis hijos que recibieron estos rosarios que ahora toqué con Mi Siervo Gerardo y Mi Sierva Lucía, en las casas donde ellos estuvieren, allí estará Mi protección, Mi Gracia y Mis Ángeles guardando y protegiendo aquella casa de todo mal.

Y sobretodo, la casa que tenga estos rosarios, tendrá la misma protección que tuvieron los Israelitas en Egipto cuando pasó el Ángel del Castigo. En el tiempo de los castigos, la casa que tenga estos rosarios, no será tocada por el flagelo de la Ira de Dios y los demonios no podrán agarrar a aquellos que los tengan.

A todos Yo bendigo con amor ahora. Buenas noches.”

No hay comentarios:

Publicar un comentario