21 jun. 2017

Mensaje mensual 3 jun 2017 - Faro de Luz - España

Monte Faro de Luz 
Valencia de Alcántara 
Cáceres)- ESPAÑA





Mensaje de la Virgen María



Pequeños míos, hijos míos, paz tengáis en vuestros corazones y Luz de mi Luz en vuestras almas, una vez más, hijos míos, gracias por venir a este lugar santo, mi Casa de Amor.

Meditad CORINTIOS, hijos míos.

Llevad el Fuego, el Amor de mi Hijo al mundo; mirad que el Espíritu Santo habita en vosotros y hoy especialmente os da la bendición; pero hoy quiero deciros también, hijos míos, que el
Corazón de mi Hijo está ensangrentado por los crímenes que hace el hombre a su Corazón Divino; reparadlo, reparadlo, hijos míos. Yo, vuestra Madre os lo digo, haced oración, haced
penitencia por aquellos que odian a mi Hijo; son tantos y tantos que le han dado la espalda y no quieren saber nada de su Dios; sabiendo, hijos míos, que Él da la vida a todos los hombres todos los momentos de la vida y no agradecen ese Amor tan profundo que mi Hijo, su Corazón, tiene por todos.


Vosotros podéis hacer tantas cosas en el mundo, actos de amor, reparación a mi Hijo y a mi Corazón Inmaculado. Mirad, una vez dije, no solamente a mi hija o a mi hijo, a muchos hijos
también, que hagáis los nueve primeros viernes de mes: oración perfecta al Corazón Divino de mi Hijo, confeséis, haced un rato de oración con el rosario en la mano y pedid por el Papa. 


Mi Hijo dijo: Yo vendré a salvaros, moriréis en mi Gracia; eso lo digo aquí hoy, como en tatos lugares del mundo lo estoy diciendo.

Vosotros sois mis polluelos, hijos mío, y mi Hijo y Yo queremos salvaros a todos, pero vosotros tenéis que quitaros el yo, la agonía esa que está dentro de vuestras almas, porque Satanás se introduce muy despacio en vuestros corazones; pero aquí estamos Nosotros siempre, venid para que nosotros os salvemos del tirano, del Demonio, de la maldad.


Sed buenos, hijos míos, vosotros tenéis que dar ejemplo, tenéis que llevar la bandera de mi Hijo en vuestros corazones, allí donde estéis que tengáis siempre el nombre de mi Hijo Jesús para que el mundo se entere de que mi Hijo es Dios Verdadero.


Mirad como está el mundo, hijos míos, el mundo está así porque los hombres han dado la espalda a su Dios y viven de mala manera, porque el gusto y el placer, el yo, está por encima de la bondad, de la humildad, de la misericordia, de la paz.


 Pedid mucho por Siria, hijos míos, el foco de las maldades, de las guerras, del fin de los tiempos. Ya os he dicho que vendrán tiempos muy malos, el sol quemará como nunca, vendrá peste, vendrán, hijos míos, muchos que se creerán ser dios y son los mismos diablos, la tierra quemará, el hombre morirá y las plagas vendrán por los animales, los insectos, el agua, la pobreza y el hambre, pero todavía estáis a tiempo, hijos míos.


Rezad y pedid a vuestro Dios, mi Dios, para que el castigo sea menos


El mundo está desarbolado, no quiere mirar al cielo, y en el cielo, hijos míos, está Dios, mi Dios, vuestro Dios.

Tantas veces os he dicho que los ángeles están preparados para venir a fulminar la tierra; pero antes veréis esos castigos que estoy narrando aquí y en el mundo entero; pero como otras veces os he dicho, no tengáis miedo, no tengáis miedo, los hijos de la Luz y vosotros los que venís aquí sois luces, porque Yo soy Luz y os doy la Luz y os doy la Misericordia, la Bondad y la Alegría y vosotros tenéis que imitar a mi Corazón. Sed limpios de corazón, hijos míos, esto es lo que tenéis que hacer, oración, penitencia, amor; sí perdonaos los unos a los otros como tantas veces, no tengáis rencillas, ni cóleras, ni insultos; sed verdaderos hijos de Dios, mi Dios, porque mi Dios, vuestro Dios, ama mucho la pureza, la humildad; sed nada, hijos míos, sed nada; pero también os digo que tenéis que comunicaros más con mi Hijo; pedidle a Él porque el Padre todo poderoso y Señor de todo mande el milagro a aquellos que piden el milagro a mi Hijo y a mi Corazón Inmaculado.


Seguid caminando, hijos míos, en el Amor y para el Amor. Yo soy Faro de Luz y aquí estoy a recibir y estar con todos aquellos que quieren venir a por mí Luz.


Hijos míos, sed limpios, sed oradores, id al templo a postraros de rodillas y a pedir perdón por vuestros pecados y por los pecados del mundo; sed serviciales unos con los otros, generosos; y aquel que esta a vuestro lado que no tienen nada, ayudadle, fortaleced sus corazones, porque amor con amor se paga, si vosotros dais diez, mi Hijo de Amor os dará cien; solamente os pido, hijos míos, que vengáis a mi Corazón y al Corazón de mi Hijo, que no tiemblen vuestros corazones, ni tengáis miedo porque mi Hijo y Yo siempre estaremos con vosotros hasta la hora de la muerte.


Sed limpios, hijos míos, porque los limpios ven el rostro de mi Hijo, aquellos que son perversos esos no verán el rostro de mi Hijo sino que verán el Infierno, por eso acordaos del pasaje: “venid benditos de mi Padre a poseer el Reino de los Cielos, porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me distes de beber, estuve preso y me visitaste”, eso es lo que mi Hijo quiere de vosotros, cuando llegue el momento de vuestro adiós en la tierra, que en el Cielo mi Hijo con miCorazón os digamos: “ entrad en las Moradas de mi Dios vuestro Dios, que habéis trabajado para estar en ellas”; y aquellos que son perversos que no han amado a su Dios, que le han despreciado, le dirá: “id malditos al Infierno eterno”. Vosotros, hijos míos, estáis en el redil de mi Hijo de Amor.


El Espíritu Santo, mi Esposo, ha derramado muchas gracias en vosotros esta tarde y las derramará a vuestras familias, pedidle al Espíritu de Amor, a mi Esposo Santificador el don del Amor, el don de Inteligencia, el don del Perdón. Sí, hijos míos, eso es lo que vengo a deciros esta tarde: “amaos los unos a los otros como mi Hijo y Yo, vuestra Madre, os amamos”.


Cantadme, hijos míos, el Ave María, tenedme en vuestra presencia todos los días, y cuando salgáis de vuestras casas, santiguaros, hijos míos, como vosotros de pequeños, alguno se olvida, pero ahí en las cruces en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo va la gracia de la Trinidad en vuestros corazones y seréis felices, hijos míos, siempre cuando podáis hacerlo, porque ahí entra Dios, mi Dios, vuestro Dios, pero si estáis dejando aquello que mi Hijo quiere,llegará un momento como tantos hombres y mujeres se están olvidando de su Dios, le están dando la espalda por sus agonías del placer, de la soberbia, de la infamia, de la podredumbre; vosotros, hijos míos, poquito a poquito pero fuerte, alabanzas y gloria a mi Dios vuestro Dios.

Ahora os bendigo, hijos míos, pero como siempre, mi Dios Padre Creador, mi Dios Hijo Redentor, el Espíritu Santo Santificador y Yo vuestra Madre Miriam, Corazón de María, Faro de Luz, Faro de Luz, Faro de Luz. Caminad, hijos míos, a vuestras casas llevando el aroma de mi Corazón y llevando a mi Hijo en vuestras almas.


Adiós pequeños míos, adiós hijos míos... 


La Madre se dirige al vidente:
Hijo mío, pequeño mío, esto es para Carmen Carmina, mi hija de amor: “Carmina, no hagas caso de los malos entendidos, de aquellos que te quieren turbar, esta firme y ve al templo, a tu iglesia de siempre, y reza y pide primero por tus sacerdotes, después por todos aquellos que te turban. Pequeña mía vete al Sagrario y cuéntale las cosas a mi Hijo. Te quiero, pequeña, se fuerte y aparta de ti esos pensamientos y esos deseos que tienes, porque eso es turbar tu alma y así no puedes avanzar a las glorias de tu Dios, mi Dios.” 


Adiós pequeña.


Adiós hijos míos...


Ntra. Madre en Monte Faro de Luz.

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