1º de Febrero del 2018
Mensaje Público
Mensaje Público
Una
vez más veo una gran llama que he llegado a reconocer como el Corazón
de Dios Padre. Dice: “El Amor Santo es la llave que abre la puerta a
la gracia y revela el mal por lo que es. Nadie puede avanzar en la
santidad separado del Amor Santo. El Amor Santo no se puede fingir ni
puede ser superficial. Yo veo todo lo que el corazón oculta.”
Algunos piensan equivocadamente que pueden negociar con Mi Hijo en su juicio final. En el momento del juicio, cada uno es juzgado en base a la verdad del Amor Santo. Nadie puede cambiar la verdad.”
“Denlo a conocer.”
Lean 1ª Corintios 13:1-3
Aunque
yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no
tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe.
Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y
toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar
montañas, si no tengo amor, no soy nada. Aunque repartiera todos mis
bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas,
si no tengo amor, no me sirve para nada.
EL AMOR SANTO
- El Inmaculado Corazón de María.
- Los dos grandes mandamientos del Amor (Amar a Dios y al prójimo).
- La Voluntad de Dios en cada momento presente.
- La Puerta de Entrada a la Nueva Jerusalén.
- El Primer Aposento del Sagrado Corazón de Jesús.
- La Etapa Purgativa.
- La Décima Estación de la Cruz.
“He venido para hablarte acerca de la virtud del amor. Como tú sabes, el Amor Santo es los dos grandes mandamientos:
Amarás a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo.
Es el abrazo de todos los Diez Mandamientos.
El Amor Santo es el Inmaculado Corazón de Mi Madre.
Es la Divina Voluntad de Dios.”
“El Amor Santo puede compararse con el sol, el cual derrama sus rayos sobre la tierra iluminando las sombras de la oscuridad. Es como las llaves del reino que confié a Mi apóstol Pedro. Es la puerta de Mi Sagrado Corazón y la unión con el Amor Divino.”
“El Amor Santo es la armonía entre el hombre, la naturaleza y el Creador. Es la interpretación de la ley y el medio de toda santificación.”
“La voluntad del hombre debe elegir el Amor Santo. No está abierto a debate, y se encuentra firme ante el discernimiento. El Amor Santo no puede ser juzgado, pues él es el juez.”
“El Amor Santo es ofrecido en cada momento presente y sigue al alma a la eternidad.“ (Jesús, 28 de junio de 1999)
“Amor Santo es la Décima Estación de la Cruz. Es despojarte de todo lo que hay entre tú y la salvación. Es morir a tu propia voluntad. En el Amor Santo, sólo existe una voluntad, una opinión es la que cuenta, y ésa es la de Dios. La Santificación llega cuando el alma puede ver lo que hay entre ella y Dios, y se despoja a sí misma de ello. Es Mi Décima Estación.” (Jesús, 30 de septiembre de 1994)
“Yo soy tu Jesús, nacido Encarnado, el Amor Divino, la Misericordia Divina. He venido para ayudarte a entender la diferencia entre el amor, como lo conoce el mundo, y el Amor Santo, que conduce al Cielo.”
“El amor mundano es una emoción –un afecto– por una particular persona, situación o cosa. No conduce más allá del velo temporal de este mundo. Con frecuencia se busca a sí mismo y es sensual.”
“El Amor Santo, en cambio, es un afecto del espíritu. Este tipo de amor llama al alma profundamente a la santidad personal, a la virtud y al Cielo mismo. El Amor Santo lleva los afectos del corazón a la unión con los afectos del alma. Cuando la libre voluntad finalmente se entrega al Amor Santo –el amor a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo– el alma comienza su conformidad a la Divina Voluntad de Mi Padre.”
“En el juicio final, Yo veo el grado de Amor Santo que ha gobernado la libre voluntad del alma a lo largo de su vida y, especialmente, cuando da su último aliento.” (Jesús, 7 de julio del 2003)
"El Amor Santo se puede comparar con las tablas de piedra sobre las que Dios grabó los Diez Mandamientos. Así es, pues el Amor Santo es el cimiento de todos los mandamientos. El Amor Santo conjunta todos los mandamientos." (La Santísima Virgen, 9 de mayo del 2017)
"El Amor Santo es lo que ayuda al alma a diferenciar entre el bien y el mal. El corazón que está cimentado en el Amor Santo puede distinguir más fácilmente entre el bien y el mal. La confusión y desunión siempre son el mal fruto de la falta de Amor Santo en los corazones.” (La Santísima Virgen, 22 de mayo del 2017)
- Los dos grandes mandamientos del Amor (Amar a Dios y al prójimo).
- La Voluntad de Dios en cada momento presente.
- La Puerta de Entrada a la Nueva Jerusalén.
- El Primer Aposento del Sagrado Corazón de Jesús.
- La Etapa Purgativa.
- La Décima Estación de la Cruz.
“He venido para hablarte acerca de la virtud del amor. Como tú sabes, el Amor Santo es los dos grandes mandamientos:
Amarás a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo.
Es el abrazo de todos los Diez Mandamientos.
El Amor Santo es el Inmaculado Corazón de Mi Madre.
Es la Divina Voluntad de Dios.”
“El Amor Santo puede compararse con el sol, el cual derrama sus rayos sobre la tierra iluminando las sombras de la oscuridad. Es como las llaves del reino que confié a Mi apóstol Pedro. Es la puerta de Mi Sagrado Corazón y la unión con el Amor Divino.”
“El Amor Santo es la armonía entre el hombre, la naturaleza y el Creador. Es la interpretación de la ley y el medio de toda santificación.”
“La voluntad del hombre debe elegir el Amor Santo. No está abierto a debate, y se encuentra firme ante el discernimiento. El Amor Santo no puede ser juzgado, pues él es el juez.”
“El Amor Santo es ofrecido en cada momento presente y sigue al alma a la eternidad.“ (Jesús, 28 de junio de 1999)
“Amor Santo es la Décima Estación de la Cruz. Es despojarte de todo lo que hay entre tú y la salvación. Es morir a tu propia voluntad. En el Amor Santo, sólo existe una voluntad, una opinión es la que cuenta, y ésa es la de Dios. La Santificación llega cuando el alma puede ver lo que hay entre ella y Dios, y se despoja a sí misma de ello. Es Mi Décima Estación.” (Jesús, 30 de septiembre de 1994)
“Yo soy tu Jesús, nacido Encarnado, el Amor Divino, la Misericordia Divina. He venido para ayudarte a entender la diferencia entre el amor, como lo conoce el mundo, y el Amor Santo, que conduce al Cielo.”
“El amor mundano es una emoción –un afecto– por una particular persona, situación o cosa. No conduce más allá del velo temporal de este mundo. Con frecuencia se busca a sí mismo y es sensual.”
“El Amor Santo, en cambio, es un afecto del espíritu. Este tipo de amor llama al alma profundamente a la santidad personal, a la virtud y al Cielo mismo. El Amor Santo lleva los afectos del corazón a la unión con los afectos del alma. Cuando la libre voluntad finalmente se entrega al Amor Santo –el amor a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo– el alma comienza su conformidad a la Divina Voluntad de Mi Padre.”
“En el juicio final, Yo veo el grado de Amor Santo que ha gobernado la libre voluntad del alma a lo largo de su vida y, especialmente, cuando da su último aliento.” (Jesús, 7 de julio del 2003)
"El Amor Santo se puede comparar con las tablas de piedra sobre las que Dios grabó los Diez Mandamientos. Así es, pues el Amor Santo es el cimiento de todos los mandamientos. El Amor Santo conjunta todos los mandamientos." (La Santísima Virgen, 9 de mayo del 2017)
"El Amor Santo es lo que ayuda al alma a diferenciar entre el bien y el mal. El corazón que está cimentado en el Amor Santo puede distinguir más fácilmente entre el bien y el mal. La confusión y desunión siempre son el mal fruto de la falta de Amor Santo en los corazones.” (La Santísima Virgen, 22 de mayo del 2017)


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