25 de Noviembre del 2018
Mensaje Público
Nuevamente veo una gran llama que he llegado a reconocer como el
Corazón de Dios Padre. Dice: “El tesoro de Mi Corazón es el alma que
acepta las verdades de la fe sin cuestionarlas. La fe es independiente
del intelecto. El intelecto busca evidencias y razones. Con mucha
frecuencia, el intelecto es el enemigo de un espíritu como de niño. El
niño acepta sin cuestionar lo que su padre le presenta como verdad. No
intenta demostrar que los asuntos de la fe son falsos. Muy a menudo, los
intelectuales no reaccionan al poder del Espíritu Santo o ni siquiera
reconocen el Espíritu como una inspiración en el corazón.”
“Muchas veces, Yo tengo que esquivar la soberbia intelectual para
llevar a cabo Mi Divina Voluntad. Los intelectuales, con mucha
frecuencia, están al pendiente de adjudicarse las gracias
celestiales. Me resulta difícil y desalentador intentar actuar a través
de una persona así.”
“Sean humildes, y Yo abriré sus corazones a las maravillas del cumplimiento de Mi Voluntad.”
Lean 1ª Corintios 2:12-14
Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el
Espíritu que viene de Dios, para que reconozcamos los dones gratuitos
que Dios nos ha dado. Nosotros no hablamos de estas cosas con palabras
aprendidas de la sabiduría humana, sino con el lenguaje que el Espíritu
de Dios nos ha enseñado, expresando en términos espirituales las
realidades del Espíritu. El hombre puramente natural no valora lo que
viene del Espíritu de Dios: es una locura para él y no lo puede
entender, porque para juzgarlo necesita del Espíritu.


No hay comentarios:
Publicar un comentario