18 de Diciembre del 2018
Mensaje Público
Nuevamente veo una gran llama que he llegado a reconocer como el
Corazón de Dios Padre. Dice: “Hijos, les hablo ahora para ayudarlos en
su preparación para la próxima celebración de la Navidad. Es muy
difícil para ustedes separarse de los asuntos terrenales en estos
tiempos. Los regalos y los platillos especiales se apoderan del
corazón. Es natural algo de esto, pero nada debe consumir sus corazones
mientras se acerca la celebración, excepto Mi regalo para
ustedes: Jesucristo.”
“Él no vino a ustedes con bombo y platillo, sino en el humilde
pesebre, envuelto sencillamente en pañales. Él no vino para Sí mismo,
sino para cada generación, para toda la gente y todas las naciones. Mi
Corazón Paternal anhela el regreso de las almas que, al paso de los
años, lo han abandonado. Algunos se han ido a nuevos cultos y ya no
aceptan a Jesús como su Salvador. Hay otros que ni siquiera celebran el
aspecto religioso de la Navidad, sino que la convierten en una
celebración materialista. También hay otros que van a la Iglesia
solamente en Navidad, ignorando la religión el resto del año.”
“Mi Corazón Paternal anhela el regreso de todos ellos. Le suplico a
toda la gente y a todas las naciones que celebren la Navidad con
gratitud por todo lo que Yo he hecho por ustedes al enviar a Mi Hijo
Unigénito a la Tierra. No celebren la Navidad sólo por celebrarla, sino
por el honor de tener a Jesús como su Salvador.”
Lean 1ª Timoteo 4:1-2, 7-8
El Espíritu afirma claramente que en los últimos tiempos habrá
algunos que renegarán de su fe, para entregarse a espíritus seductores y
doctrinas demoníacas, seducidos por gente mentirosa e hipócrita, cuya
conciencia está marcada a fuego. …Rechaza esos mitos ridículos, esos
cuentos de viejas, y ejercítate en la piedad. Los ejercicios físicos son
de poca utilidad; la piedad, en cambio, es útil para todo, porque
encierra una promesa de Vida para el presente y para el futuro.


No hay comentarios:
Publicar un comentario