SAN JOSÉ, EL GRAN OLVIDADO

Descargar Tríptico
Puede descargarse el tríptico
San José el más santo de los santos
haciendo clic en la imagen anterior





De las Revelaciones dadas aAgustín del Divino Corazón
Colombia

Propagad el culto y la veneración a San José
María Santísima dice:
17 de Agosto de 2009

Os dije en uno de mis mensajes que las virtudes de mi fiel y castísimo esposo José habrán de ser reconocidas en este final de los tiempos.

Os pregunto, hijos amados: ¿por qué oráis tan poco a este gran Patriarca? ¿Por qué le dedicáis tan poquito espacio, en vuestra vida espiritual, a este gran protector de nuestra Iglesia? Os llegó el momento, os llegó la hora de despertar en vuestro corazón una gran devoción a San José. San José supo protegernos con gran entrega, con gran amor.

San José vivió con gran fidelidad la gran misión que Dios puso en sus manos.

San José es el terror de los demonios; él también os defenderá de las asechanzas del mal; él también purificará vuestros corazones y os embellecerá de sus santas y adorables virtudes.

Hijos míos que formáis parte del Ejército Victorioso de los Corazones Triunfantes: dedicad la Santa Eucaristía de los días miércoles y los días domingos a San José. Recibiréis gracias extraordinarias por su intercesión.

Propagad el culto y la veneración a San José.

Sois soldaditos rasos de este gran Ejército, estáis llamados a despertar amor por San José custodio y protector de los Corazones Unidos y Traspasados de Jesús y de María.

Os arropo bajo los pliegues de mi Sagrado Manto como la gallina arropa bajo sus alas a sus polluelos.

Os bendigo mis hijos amados: +++. Amén. Amén. Amén.



Acudid a la poderosa intercesión de San José
La Santísima Virgen María dice:
28 de noviembre de 2007

Acudid pequeñitos míos a la poderosa intercesión de San José. Si recurrís a su amparo, él os socorrerá pronto en vuestra necesidad.

Vosotros, pobladores de la tierra, ¿por qué rezáis tan poco al custodio y protector de los Sagrados Corazones? No minimicéis su misión, él está en medio de vosotros porque grande, es él, en el Reino de los cielos. Rendidle homenaje y tributos al único hombre sobre la tierra que por sus hermosas virtudes lo halló Dios apto para ser padre adoptivo del Único Hijo Jesucristo y esposo castísimo de la Madre de Dios.

No releguéis su función dentro de la Iglesia, porque infinitos son sus méritos.

Os amo niñitos míos, haced caso a mis mensajes.


San José, terror de los demonios
María Santísima dice:
27 de Marzo de 2009

Hijos míos: es nuevamente vuestra Madre la que os habla. Madre del Buen Consejo la que os invita y os llama a abrir el libro de vuestro corazón para que toméis atenta nota de mi lección de amor.

Os invito, encantos de mi Inmaculado Corazón, a tener una devoción especial hacia mi castísimo esposo San José.

Veneradle con ímpetu, con ahínco. Veneradle porque él ocupa un puesto demasiadamente importante en nuestra Iglesia. Él, os podrá auxiliar en vuestras necesidades de diversa índole; basta que lleguéis a él con el corazón abierto en recibir sus gracias; basta que lleguéis a él con vuestros oídos predispuestos en escuchar su suave voz; basta que lleguéis a él con vuestras manos levantadas hacia el cielo esperando recibir esa lluvia copiosa de lirios perfumados, lirios que son bendiciones que él suele derramar en cada uno de su devotos.

Si me amáis a mí, amad también a mi esposo castísimo San José. Pensad, reflexionad por unos momentos en mis palabras, en mis consejos de amor que os doy a toda la humanidad.

Satanás es tan sagaz, tan astuto y tan delicado que muchas veces os hace olvidar a San José, terror de los demonios. Porque sabe de su poder, sabe de su fuerza, sabe de las gracias extraordinarias que otorga en abundancia a sus hijos josefinos, a sus hijos amados.

Hijos míos: no releguéis a San José. Invitadle a entrar en vuestras casas; ubicad una imagen de San José y adornadle de esbeltos lirios. Oradle diariamente su coronilla; coronilla que hace referencia a San José como custodio y protector de los Corazones Unidos y Traspasados de Jesús y de María. Dedicad todos los días miércoles a San José. Reverenciadle, veneradle y entregadle en sus benditas y purísimas manos vuestra vida interior. Él os moldeará de acuerdo al Santo Querer de Dios. Él os dará profundidad en la oración. Él os dará recogimiento, él embellecerá vuestro corazón con sus virtudes; virtudes que le hicieron apto, idóneo para ser el padre adoptivo de Jesús. Virtudes que le hicieron ganador, de ser mi fiel esposo, de formar parte de la Sagrada Familia de Nazaret. Meditad cada día miércoles en cada uno de sus lirios perfumados y vividlos, guardadlos en vuestro corazón como tesoros de incalculable valor, como tesoros de cuantiosa suma. Estos lirios perfumados de San José os daránsantidad; acrecentaréis en vuestra sabiduría, en la ciencia y conocimiento de Dios.

Estos lirios perfumados de San José embellecerán vuestra alma, vuestro espíritu para que seáis radiantes, para que seáis reflejos de la verdadera luz que es Dios. Sed fieles en su meditación. Esmeraos en la praxis, en la vivencia. Sed imitadores de sus virtudes; virtudes que os harán como ángeles en la tierra, virtudes que harán que en la vara de vuestras vidas florezca el más hermoso lirio perfumado que os hará beldades de Dios, porque habéis sido creados a imagen y semejanza de Él.

Pedid perdón si le habéis orado poco; pedidle perdón si le habéis excluido de vuestra vida; pedidle perdón si no le habéis tenido en cuenta en vuestros proyectos, en vuestras decisiones, en vuestro trabajo; pedidle perdón si ha sido un cero a la izquierda. Él, os ama y os adopta también como a sus hijos. Él, es el patrono de la buena muerte.

Haceos sus amigos leales y en el trance de vuestra vida a la eternidad: él os auxiliará, él os defenderá de las tentaciones, él os defenderá de aquellos espíritus que os querrán arrebatar; él descenderá también al Purgatorio para alentaros, para motivaros a padecer con alegría, mientras llegue el hermoso momento de que os encontréis con Dios en el Reino Celestial.

Volved a la antigua tradición de los siete domingos dedicados a San José. De esta forma le amaréis, de esta forma vuestro corazón ya no puede vivir si no está unido a al corazón virginal de mi amadísimo esposo. Os dejo esta santa inquietud. Tomad conciencia de que él debe ocupar un espacio y un puesto preferencial en vuestras vidas, en vuestras familias y en vuestros hogares.

Os amo, os bendigo lirios perfumados del jardín celestial e mi queridísimo y fidelísimo esposo San José: +++

Amén.

Avivad el culto y veneración hacia mí
San José dice:
27 de Marzo de 2009

Hijos míos, escuchadme: Anoche el Padre Eterno me permitió descender hacia vosotros y embellecer vuestros corazones. Hoy me permite donaros una partecita de mi purísimo corazón para que penséis siempre en mí, es San José, el que en este momento os está regalando pedacitos del miocardio de mi purísimo corazón.

Avivad el culto y veneración hacia mí. Os daré recompensas, bendiciones; os adornaré con mis virtudes: fidelidad, prudencia, justicia, laboriosidad, abnegación, deseo de hacer en todo la Divina Voluntad, os haré fuertes como lo fui yo.

Hoy os ciño mi delantal para que trabajéis en mi taller, en el taller de Dios. Tomad en vuestras manos el martillo, los clavos; tomad en vuestras manos el serrucho y empezad a trabajar. Haced de vuestra vida oración, oración combinada con vuestro trabajo, oración combinada con vuestras labores diarias. Entrad a mi taller, humilde taller de carpintería y juntos reconstruyamos el mundo; juntos trabajemos por la reedificación de nuestra Iglesia; juntos anunciemos, proclamemos las grandezas de Dios.

Meditad en mi vida sencilla. Meditad en mi humilde trabajo, en mis humildes ocupaciones.

En mi taller glorifiqué a Dios, en mi taller descubría a un Dios presente en las cosas sencillas, en las cosas simples y elementales; haced vosotros lo mismo. Entrego en vuestras manos aquel lirio que floreció, aspirad su fragancia, su perfume, extasiaos de Dios, anonadaos ante sus grandeza, ante sus proezas; aspirad mi lirio, lirio que floreció como presencia de Dios en mi vida; lirio que floreció como manifestación fehaciente, veraz y palpable de un proyecto ya trazado para mi vida desde el momento en que fui engendrado en el vientre de mi madre.

Sosteniendo mi lirio perfumado en vuestras manos, sembrándolo en el jardín de vuestro corazón seréis lirios de santidad, seréis lirios de pureza, seréis lirios de adoración, de alabanza, honra y gloria para Dios; seréis lirios que florecerán y se abrirán para la Iglesia Triunfante; Iglesia que os ha de mirar con beneplácito porque sois elegidos, porque sois siervos de Dios y obreros de mi taller.

Serruchad sin nunca cansaros. Serruchad vuestras flaquezas, vuestros defectos; martillad vuestros odios, martillad vuestras asperezas; martillad vuestras dudas, vuestra vida precaria, vuestra vida sin sentido; clavad en el madero de la cruz: vuestras enfermedades, vuestras debilidades, vuestros miedos, vuestros altibajos en vuestra vida espiritual y resucitad a una nueva vida; vida de santidad, vida de donación y entrega total al Señor.

Sacadla viruta y el aserrín de vuestro corazón y labrad vuestra madera hasta que sea un corazón perfecto, un corazón blando, un corazón sensible a las grandezas de nuestro Dios. Barred los trocitos de madera de vuestras asperezas, de vuestras desidias, apatías; embarnizad vuestro cuerpo con el óleo sanador y liberador, con el ungüento que pongo en vuestras manos, para que seáis imitadores de mis virtudes; virtudes que hicieron de mí un hombre distinto, un hombre diferente, un hombre consagrado por entero a Dios. Os espero todos los miércoles en mi humilde taller de carpintería para que juntos labremos vuestras vidas, para que juntos forjemos un nuevo destino, destino que os conduzca a una de las moradas del cielo. Destino que os lleve a alabar y a glorificar por eternidad de eternidades al Buen Dios, al Padre Eterno que os ama con amor infinito, con amor extremo. Tomad medidas perfectas para que no quedéis chuecos, ni cojos y seáis perfectos como Vuestro Padre Celestial es perfecto. Tomad la segueta en vuestras manos y cortad vuestras imperfecciones, vuestro pecado, vuestras debilidades. Sed, pues, mis devotos. Pensad en mí todos los días de vuestra vida; os asistiré en vuestras necesidades, os asistiré en el doloroso trance de vuestra muerte y alivianaré vuestros sufrimientos cuando estéis en el purgatorio.

Os bendigo mis pequeños filoteos, os bendigo mis hijos amados: +++Amén



El Aceite de San José
San José dice:
26 de Marzo de 2009

Atended a los sabios consejos de mi amadísima esposa, María, guardadlos en vuestro corazón, meditadlos y vividlos. Conservad la sencillez y la pureza en vuestro corazón para que seáis verdaderas ofrendas de amor a la Víctima Divina.

No me hagáis a un lado en vuestras vidas, fui el único hombre de la tierra en el cual Dios encontró complacencias. Entregadme vuestra vida interior y os la enriqueceré. Os daré un regalo esta noche, hijos amados de mi Hijo Jesús: El Aceite de San José. Aceite que será un auxilio divino para este final de los tiempos; aceite que os servirá para vuestra salud física y vuestra salud espiritual; aceite que os liberará y os protegerá de las asechanzas del enemigo. Soy el terror de los demonios y, por ende, hoy pongo en vuestras manos mi aceite bendito. Propagadlo, será útil para toda la humanidad. Los hombres recibirán descanso a sus penas espirituales, físicas y morales.

Preparadlo de la siguiente forma:

1. Tomad un cuarto de aceite de oliva (250 mililitros) y siete lirios.

2. Ponédmelos por siete días frente a mi imagen.

3. Después, verted las flores (deshojando los pétalos y poniéndo sólo los pétalos) en el aceite y ponedlo a fuego lento por siete minutos.

4. Separad los pétalos (colar el aceite), de los siete lirios y dejad el aceite.

Durante los siete días, yo derramaré gracias, bendiciones especiales a aquellos lirios.

Ese es mi aceite, hijos amados, el aceite de San José.

Os lo repito: será una coraza que os protegerá contra todo espíritu demoníaco, os fortalecerá en vuestras pruebas, os alentará en vuestro caminar, os sanará del cuerpo, del espíritu y del alma.

Mañana mismo, Francisco hijo de Dios, comprad mi imagen, traedla a, éste, vuestro oratorio y nuestro oratorio; comprad los siete lirios y preparad mi aceite.

Obraré prodigios en toda la humanidad.

Os lo repito, el aceite de San José: siete lirios puestos frente a mi imagen durante siete días, haciendo referencia a mis siete dolores y siete gozos; además el número siete indica perfección y os daré, a través de la unción diaria con este aceite: perfección y crecimiento en vuestra vida interior.

Cuando sintáis abatimiento ungíos en vuestro pecho y recibiréis fortaleza, alivio. Cuando os aquejen males de vuestro cuerpo ungíos. Ungid con mi aceite a losenfermos del cuerpo y el alma. Ungid con mi aceite a los posesos, a los endemoniados, el demonio huirá de todas estas personas atacadas por los espíritus horrendos del averno. Privilegiados, ¿no? Cómo el cielo os conciente; cómo el cielo deposita en vuestras manos grandes tesoros.

Aceite de San José: bálsamo sanador, bálsamo liberador, bálsamo regenerador.

Os amo, hijos amados de mi Hijo Jesús.

Os bendigo: +++ Amén.


San José dice:
3 de Abril de 2009

Ya habéis obtenido el primer aceite.

Haced que muchísimas personas lo hagan. Este aceite es sanador, liberador, es un bálsamo de paz para el alma.

Cuando sintáis turbación aplicadlo en vuestro pecho y recibiréis la paz.

El aceite y los lirios se deben colocar un día miércoles (ante la imagen de San José) y al miércoles siguiente preparadlo (los puntos 3 y 4 arriba descritos en el mensaje anterior), en mi día dedicado a mi culto y a mi devoción. Este aceite tiene grandes gracias, grandes bendiciones. Ungíos diariamente con él y mantened reserva de este aceite.

No os olvidéis traer mis lirios perfumados y haced más aceite, de miércoles a miércoles, para que tengáis reserva.






De las Revelaciones dadas a 
Marcos Tadeu
Brasil

MENSAJE DEL AMANTÍSIMO CORAZÓN DE SAN JOSÉ



“Marcos, Mi hijo amadísimo, vengo hoy para darte una gran Gracia de Mi Corazón! Vengo para dar a Mis hijos una gran Bendición y un gran don de Mi Amor, para ayudarlos en sus aflicciones y dificultades y también para defenderlos de todo mal.

Este Don, es Mi MEDALLA, la MEDALLA DE MI CORAZÓN!
Mira bien lo que te voy a mostrar ahora y grávalo en tu corazón.

(Palabras del Vidente Marcos Tadeu: “Vi surgir en el pecho de San José Su Amantísimo Corazón en Llamas de Amor como un sol refulgente de Luz. En seguida, surgieron, alrededor de San José las siguientes palabras en letras doradas y luminosas:


AMANTÍSIMO CORAZÓN DE SAN JOSÉ

Debajo de la nube donde se apoyaban los Pies de San José, apareció la fecha de hoy:

07 DE MAYO DE 2011

Alrededor de la cabeza de San José, también había muchos resplandores, muchos rayos luminosos.
El cuadro oval giró, y en el reverso vi dos lirios que subían de ambos lados de la Medalla hasta arriba. Debajo, las palabras luminosas:


ROGAD POR NOSOTROS Y DAD LA PAZ AL MUNDO

En el centro había una Cruz. Más o menos en medio de esta Cruz, estaba el Sagrado Corazón de Jesús Coronado de Espinas. Más abajo, a la derecha, el Corazón Inmaculado de María cercado de espinas; y más a la izquierda, el Amantísimo Corazón de San José, cercado de Llamas de Amor y también con espinas pero, no alrededor de él y sí clavadas en él. Pinchadas en él. Seguidamente, San José me dijo:

San José: “Hace muchos siglos tengo guardado esta gran Gracia. Esta Revelación de Mi Medalla al mundo para darla y revelarla a ti, en este tiempo. Esta Gracia, nadie más la recibió o recibirá en el mundo aparte de ti. Eso se debe al gran Amor que Yo tengo por ti Marcos, el más esforzado y dedicado de Mis hijos y también, al gran amor que Yo tengo por este lugar que es tan querido a Mi Amantísimo Corazón y al Señor.
Este Lugar Bendito y elegido por Nuestros Sagrados Corazones Unidos, es el lugar donde derramamos las riquezas de Nuestro Amor y donde manifestamos las mayores Misericordias de Nuestros Corazones Unidos inseparablemente: en el Amor, en el Dolor, y en la Gloria.
Por eso, manda acuñar una Medalla conforme el modelo que viste a fin de que todos la lleven al cuello, y así, reciban las grandes Gracias de Mi Corazón.
Ella será una señal potentísima de Mi Amor en medio de Mis hijos y atraerá sobre ellos, las Bendiciones del Señor. Di también a Mis hijos que Yo les prometo que:” 

VEINTE PROMESAS DEL AMANTÍSIMO CORAZÓN DE SAN JOSÉ PARA LOS QUE USAREN DEVOTAMENTE Y CONFORME SU DESEO, SU SANTA MEDALLA

1 - Los que usaren Mi Medalla con confianza, serán guardados por Mí en todos los momentos de su vida, especialmente en los peligros y estarán siempre cubiertos con Mi Manto.

2 - No serán flagelados por la miseria espiritual ni por la temporal.

3 - No les faltarán los auxilios y medios necesarios para tener una vida digna. En otras palabras, no les faltarán trabajo y la ayuda caritativa para que tengan una vida digna.

4 - No serán vencidos por las tentaciones del demonio, los que usaren Mi Medalla y rezaren Mi Hora Santa los domingos. Disminuiré sobre ellos la influencia de satanás. Libraré sus casas, bienes, cuerpos y almas de cualquier dominación satánica.

5 - Serán bendecidos en sus trabajos y obras.

6 - Serán aliviados y confortados por Mí en sus enfermedades y sufrimientos.

7 - Muchos serán curados Milagrosamente para mayor Gloria de Dios y Triunfo de Nuestros Corazones Unidos.

8 - No conocerán las llamas eternas los que usaren Mi Medalla, con amor.

9 - No morirán en pecado mortal aquellos que usaren Mi Medalla y tuvieren la Verdadera Devoción a Mi Corazón.

10 - Sus familias serán socorridas por Mí en sus necesidades y serán cubiertas por Mi Manto.

11 - Los jóvenes que usaren Mi Medalla con amor, siguiendo Mis ejemplos y virtudes, no caerán en pecado. Si hubieren caído, volverán al camino de la Virtud. Los jóvenes puros y castos se conservarán puros y recibirán de Mí todos los medios, la fuerza y la Gracia para perseverar hasta el fin en el camino de la castidad y de la santidad.

12 - Esta Medalla hará despertar en muchas almas, el Santo deseo de consagrarse a Mí y de dedicarse a una vida de Oración, Contemplación y entrega total a Dios por medio de Mi Corazón.

13 - Disminuirá en las almas que usaren Mi Medalla, hasta desaparecer por completo, el amor desordenado de sí misma, del mundo y de las criaturas y aumentará cada vez más el Amor Divino y Celestial, el gusto por las cosas de Dios y el amor de las Virtudes.

14 - Serán iluminados sobre los Misterios de la Redención y sobre cuánto Mis sufrimientos, unidos a los de Jesús y María, colaboraron en la Obra de la Redención Humana. Serán esclarecidos sobre Mis Virtudes, Méritos, los Dones que Yo recibí de la Santísima Trinidad y el inmenso Amor que Ella tuvo y tiene por Mí.

15 - Serán oídos por Mí en todas sus Oraciones, y todo lo que Me pidieren, Yo les concederé. (desde que no sea contrario a la Voluntad de Dios)

16 - Los agonizantes serán confortados por Mí en los últimos momentos de su vida en la Tierra. No serán atormentados por los demonios en su agonía. Recibirán Mi visita y recibirán Mi abrazo paterno espirando suavemente en Mis Brazos.

17 - Los padres recibirán Mi continua asistencia en sus dificultades y tendrán las luces necesarias para bien educar a sus hijos en el Santo Amor de Dios.

18 - Poco a poco, retomará la Paz a las familias y ciudades donde Mi Medalla fuere conocida, amada y propagada. La Paz y la concordia reinarán conde Yo fuere amado y venerado por medio de Ella. Las guerras serán detenidas, alejadas o tendrán su duración disminuida. La violencia desaparecerá.

19 - Los corazones empedernidos en el pecado, serán tocados por la Gracia y retomarán al seno de la Santa Fe Católica y andarán con paso firme en el Camino de la Santidad.

20 - Los que usaren Mi Medalla recibirán la Gracia de ser llevados por Mí directamente al Paraíso después de la muerte, y serán colocado junto a Mi Trono en el Cielo donde conocerán Mis Misterios y Secretos y donde gozarán de una indescriptible felicidad a Mi lado para siempre.








La Iglesia Católica
 y San José

Oración a San José (del Papa León XIII)

A Vos, bienaventurado San José, acudimos en nuestra tribulación, y después de implorar el auxilio de vuestra Santísima Esposa, solicitamos también confiadamente vuestro patrocinio. Por aquella caridad que con la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, os tuvo unido y por el paterno amor con que abrazasteis al Niño Jesús, humildemente os suplicamos que volváis benigno los ojos a la herencia que, con su sangre, adquirió Jesucristo, y con vuestro poder y auxilio socorráis nuestras necesidades.

Proteged, oh providentísimo custodio de la Divina Familia, la escogida descendencia de Jesucristo: apartad de nosotros toda mancha de error y de corrupción; asistidnos propicio desde el Cielo, fortísimo libertador nuestro, en esta lucha con el poder de las tinieblas; y como en otro tiempo librasteis al Niño Jesús de inminente peligro de la vida, así ahora defended la Iglesia Santa de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad, y a cada uno de nosotros protegednos con perpetuo patrocinio, para que, a ejemplo vuestro y sostenidos por vuestro auxilio, podamos santamente vivir, piadosamente morir y alcanzar la eterna bienaventuranza en el Cielo. Amén.


Indulgencias concecidas por la Santa Iglesia Católica a esta oración:

a) Indulgencia plenaria de 3 años
b) Después del rosario que se reza publicamente durante el mes de octubre (y todos los miércoles), 7 años
c) Indulgencia plenaria en las condiciones de costumbre si se ha rezado todos los días de un mes cualquiera.


El Papa Benedicto XV, el 25 de julio de 1920, escribió: Habiendo la Sede apostólica aprobado diversos modos de honrar al santo patriarca, celébrense con toda la solemnidad posible los miércoles y el mes que le está dedicado (marzo), en todas y cada una de las diócesis a instancia de los obispos. Pero, principalmente, como es singular protector de los moribundos, pues a su muerte estuvieron presentes el mismo Jesús y María, fomenten los venerables hermanos aquellas asociaciones piadosas, que fueron fundadas para orar a san José por los moribundos como la de la “Buena muerte” y la del “Tránsito de san José”, a fin de que ayude con toda su autoridad a favor de los agonizantes.


El Papa Pío XI, en las letanías de san José, aprobadas el 21 de marzo de 1935 dice: Patrono de los moribundos, ruega por nosotros. En el Catecismo de la Iglesia católica se nos aconseja: Pedir a la Madre de Dios que interceda por nosotros en la hora de nuestra muerte y confiarnos a san José, patrono de la buena muerte (Cat 1014).


Año 2013 Llevando gustosamente a la práctica un proyecto que Benedicto XVI prefirió dejar en sus manos, el Papa Francisco ha añadido una mención a «su esposo San José» en el canon de todas las misas, justo después de la referencia a «María, la Virgen Madre de Dios». El decreto del cardenal Antonio Cañizares, prefecto del Culto Divino, lleva fecha del uno de mayo, fiesta de San José trabajador. 


 El cambio en el texto de la parte fija de la misa puede ser incorporado a partir de hoy 19 de junio de 2013 por los sacerdotes que la celebren, sin esperar a que se publiquen las nuevas ediciones del misal.  Los nuevos textos de la Plegaria eucarística en español son: 


con María, la Virgen Madre de Dios, su esposo san José, los apóstoles y…






Intercesión de San José 


Quizás el caso más espectacular, en cuanto a milagros obrados por intercesión de san José, lo encontramos en Montreal, donde vivía el ahora beato André (1845-1937). El hermano Andrés, de la Congregación de la Santa Cruz, no era sacerdote, durante 40 años fue portero del convento y, por más de 60 años, realizó milagros extraordinarios por intercesión de san José. Su devoción a san José le vino de su madre, muerta cuando era todavía un niño. A todos los que le pedían oraciones, les decía que no separaran su amor a José del de María y de Jesús, presente en la Eucaristía. Él era un hombre de profunda oración ante Jesús sacramentado y amaba entrañablemente a María, pues andaba rezando el rosario a todas horas; pero, cuando le pedían favores, se los pedía a san José. Él se llamaba a sí mismo el perrito de san José, pero fue el gran apóstol de san José del siglo XX.

Los milagros realizados los hacía con toda sencillez. A veces, les decía a los enfermos que debían hacer una novena a san José y confesar y comulgar; y, después de la novena, quedaban curados. En ocasiones, les decía que no se preocuparan, que él rezaría a san José personalmente por su caso. Pero lo normal era darles medallas de san José y pedirles que se frotasen en la parte enferma de su cuerpo; o les daba aceite de la lámpara que ardía frente a la imagen de san José, para que se ungieran con él. De este modo se producían milagros espectaculares por cientos. Y esto ocurrió durante 60 años de su vida, pues murió a los 91. A los que quedaban curados, les decía que fueran a agradecérselo a san José.


Algunos se sentían defraudados y decían que eso de frotarse con una medalla o con aceite de san José era pura superstición, y no se curaban. Por eso, decía: Muchos enfermos no se sanan debido a su falta de fe. Es preciso tener fe para frotarse con la medalla o el aceite de san José.


En el año 1926, fueron reportados por la prensa 1.611 personas que decían haber sido curadas de graves enfermedades, y otras 7.334 decían haber obtenido favores extraordinarios de orden material o espiritual. ¡Algo realmente maravilloso! El hermano André fue beatificado por el Papa Juan Pablo II el 23 de mayo de 1982.


3 comentarios:

  1. yo ya hice el aceite de san jose, bendito sea mi san jose, se me quitaron unos tics que me tenian bastante mal, un estomago enorme, y tengo mucha paz, GRACIAS GLORIOSO SAN JOSE!! creo en ti, como creo en tu hijo JESUS y tu esposa María, BENDITO SEAS!!

    ResponderEliminar
  2. Tsmbien yo he hecho el aceite de San Jose , es muy milagrodo, lo udo en resfrios y diariamente en cualquier necesidad. Gracias San Jose.

    ResponderEliminar