25 dic. 2013

Jacareí - 22 de diciembre de 2013

22 de Diciembre del 2013

Mensaje del Divino Espíritu Santo a su amado hijo Marcos tadeu




MENSAJE DEL DIVINO ESPÍRITU SANTO



“Amados Hijos Míos, Yo, el Amor, el propio Amor vengo a ustedes en este día para bendecirles, para darles Mi Paz, para decirles: “Les Amo, les Amo mucho!”

Ustedes son Mis Jardines y en ustedes Yo deseo encontrar los frutos de santidad que Yo amo, que Yo deseo, para en ellos deleitarme y deliciarme. Per corro Mis Jardines muchas veces, per corro las almas, per corro sus almas. Mas, infelizmente no tengo encontrado los frutos de santidad que Yo deseo para deleitarme. Al contrario, en muchos, solo encuentro el fruto pernicioso de la rebeldía, de la rebelión, de la impureza, de la sensualidad, de la maldad y de todo aquello que es contrario a Mi Amor y que aleja Mis Jardines, Mis almas de Mí.

En cuantas almas solo encuentro avaricia, avidez por el dinero, sed desenfrenada por las honras y por las glorias y no encuentro en las almas amor a la Verdad, amor sincero y verdadero a Mí, amor a Mi Esposa Castísima y Divinal, a la Virgen María, al punto de preferir antes perder todo que perder Nuestro Amor. No encuentro esta fidelidad en las almas, no encuentro esta belleza en Mis Jardines.

Al menos en ustedes, Mis Jardines electos, déjenme encontrar esos frutos. Dejen que María, Mi Celeste Jardinera, Mi Celeste Cultivadora cultive en sus almas, cultive en sus jardines, plante en ellos Mis Semillas para que ellos produzcan los frutos de santidad que Yo quiero encontrar en ustedes para en ellos deleitarme.

Oh sí! Yo envié aquí a Mi Esposa Celestial y Mística, la Virgen María, antes de Mí hace 22 años atrás, para que Ella plantase Mi Semilla, para que Ella preparase para Mí jardines dignos de Mi Presencia, para que Ella cogiese también los frutos de las Semillas de Mi Amor para que entonces, Yo pudiese deliciarme con sus almas.

Sí, Ella ya comenzó a producir aquí frutos dignos de Mí, en primer lugar en Mi Hijito Marcos, después en los otros que con él dieron sus vidas a Mí. Y por fin , en Mis Hijos Laicos, que de acuerdo con su estado Me respondieron “Sí”  y quieren seguir por la ruta de la santidad que Ella aquí en Mi Nombre les estuvo indicando.

 Aquellos que no mataron la Semilla que Yo les envié por medio de Ella, aquellos que no sofocaron la Semilla con sus pecados, con sus cuidados excesivos con la carne. Y también aquellos que no mataron Mi Semilla con el sol de su descreencia y su racionalismo. En esos verdaderamente, Yo produzco frutos de santidad y ya comienzo a coger estos frutos.

Por eso Mi Corazón se rejubila por esos frutos pequeños, aún pequeños. Pero que ya comienzo a ver y de los cuales ya puedo saborear y probar el dulce sabor, el dulce sumo que tiene a ofrecerme. Vayan enfrente, continúen dejándose cultivar por María, educarse por Ella, formarse por Ella, para que crezcan verdaderamente y se conviertan en árboles fructíferas frondosas.

No resistan las podas de María, porque Ella solamente arranca de ustedes, solamente tira de la vida de ustedes lo que no sirve, lo que solo toma el lugar de los ramos buenos que deben dar frutos. Ella solo tira de sus vidas aquello que es nocivo y que les molesta a ser Santos y a Amarme de todo corazón.

En el Padre Nuestro ustedes no rezan: “¿mas líbranos de todo mal?”. Pues bien, cuando María, Mi Esposa Inmaculada tira alguna cosa, alguien o algún bien, alguna criatura de la vida de ustedes, Ella está atendiendo a la oración de ustedes. ¡Está librándoles del mal! Por eso, no resistan a las podas de María Inmaculada, mas antes, dejen que Ella les pode, para que ustedes produzcan frutos aún mayores y más sabrosos para Mí.

Vean que ustedes son muchos y en cada uno de ustedes Yo planté la Semilla de la Santidad, sin embargo en algunos, ella producirá más algunas Virtudes y en otros, otras. Pero todas estas Virtudes juntas, unidas, formarán el gran pomar, el gran jardín que va a deliciarme con sus frutos. Y en este jardín Yo vendré a descansar para siempre, viviré con ustedes y en ustedes estableceré Mi Morada Eterna.

Entonces Mis Hijos, Mis Jardines, no permitan que la serpiente, que Mi enemigo, el demonio, con sus tentaciones y el pecado se arrastre en el jardín de ustedes envenenando todo y haciendo morir todo con su veneno. Mas antes, expulsen esa serpiente de cerca de ustedes teniendo el perfume de cedro, o sea, el Verdadero Amor, la Verdadera Devoción a María Inmaculada, que espanta toda serpiente de pecado, que espanta el demonio y que no permite que él se apodere de sus almas. Así, teniendo en ustedes este suave perfume de cedro, ustedes vivirán para siempre en Paz en Mi Presencia y avanzarán intocables rumbo a la Perfecta Santidad al cual les llamé y para recibir la Corona de Gloria que preparo para ustedes.  

Aquí es Mi Jardín, Mi Jardín predilecto, Mi Jardín de delicias. Aquí en este simple lugar quiero formar a las almas a través y con Mi Esposa Inmaculada, para producir los frutos más bellos, más sabrosos, atrayentes y bellos de santidad. Atrayentes no apenas para Mí, pero también para las almas del mundo entero. Cuantas almas viendo estos frutos de amor, de santidad y de virtudes también desearán ser como ustedes.

Entonces Mis Hijos, adelante, continúen creciendo y a dar muchos frutos de Virtud y Santidad en el alma de ustedes. Succionen más la selva de los Mensajes que aquí Yo y Mi Esposa Divinal les damos, para que verdaderamente crezcan y sean árboles fructíferas, que además de saciaren el hambre con sus frutos, aún podrán dar sombra y abrigo a los pajaritos en el Cielo, o sea, a las almas que están perdidas buscando su nido, buscando los frutos sabrosos de la santidad que ustedes produzcan como testimonio de Mi Presencia aquí y de la Presencia de Mi Esposa Divinal.

Continúen rezando Mi Hora de Oración todos los lunes, continúen viniendo aquí todos los domingos. Porque en el próximo domingo volveré aquí para darles nuevo Mensaje. Quiero formarles en el Perfecto y Verdadero Amor. Quiero verdaderamente llevarles a la Santidad completa.

A todos en este momento bendigo, por María, con María y en María con todo Mi Amor derramándoles Mis Gracias: de NAZARET…., de JERUSALEN….y de JACAREÍ. La Paz Mis Hijos Amados.”


(Marcos): “Sí, sí, estoy haciendo, es difícil, pero estoy haciendo. Sí, hasta pronto Dios Mío, Amor Mío…”

No hay comentarios:

Publicar un comentario