3 ago. 2014

Mensaje mensual julio 2014 - Monte Faro de Luz - España

5 de Julio de 2014
Monte Faro de Luz [Valencia de Alcántara (Cáceres ESPAÑA)



Ntra. Madre comienza su mensaje:
Pequeños míos, hijos míos, Yo soy vuestra Madre de la Luz y de la Misericordia, luz doy a todos los hombres y aquellos que vienen a recibir la Luz Yo también se la doy.

Hijos míos, meditad MATEO.

Este mes es un mes grande para mi Corazón, hijos míos, por eso hoy os sello con mi Corazón
Inmaculado a todos vosotros, a todas vuestras familias, a todos aquellos que no han podido venir.

Mirad, mucho tiempo atrás, en el mundo entero, y aquí también en mi Casa Faro de Luz pido almas víctimas. Algunas hay, pero Yo quiero más, quiero que lleven el dolor de la Cruz de mi
Hijo, de la Cruz de mi Corazón. Quiero que reparéis su Corazón Inmaculado, maltratado por tantos sacrilegios que mis hijos les hacen allá en el Santísimo Sacramento, en la calle, en el
mundo.

Reparad, hijos míos, sed víctimas, pedid por los pobres pecadores, salvad Conmigo, hijos míos, aunque sea a la tercera parte de la humanidad.

Mirad, este mes Yo saco todos los días almas del Purgatorio con mi Padre Dios, mi Hijo de amor y el Espíritu Santo, mi Esposo, y Yo quiero que vosotros este mes pidáis mucho por las almas del Purgatorio; hacedlo, hijos míos. Si supierais cuánto bien hacéis orando,  mortificándoos, adorando, amando a mi Dios, vuestro Dios.

Muchas almas no se condenan porque vosotros, hijos míos, estáis rogando y pidiendo al Corazón de mi Hijo y a mi Corazón Inmaculado, que pronto triunfará en el mundo; pero antes, hijos míos, como ya hace años dije, la Iglesia está en silencio, hay un silencio en la Iglesia, sepulcral, como vosotros decís en la tierra. Los obispos, mis hijos, tienen que moverse más, tienen que arrastrar más a las masas, esas masas que vosotros decís en la tierra, son hijos creados por mi Dios, vuestro Dios; ellos tienen que salir, que enseñar a todos aquellos sacerdotes, sus hijos, que sean amantes del Corazón de mi Hijo y de mi Corazón.

¡Alerta humanidad, alerta humanidad!

Pedid por los sacerdotes, hijos míos, mucho, haced actos de reparación por ellos, porque a mi Hijo le gustan mucho los actos de amor; sed limpios, sed perfectos, sed obedientes, amad mucho a la Iglesia, amad mucho al Papa, el cual, mi hijo de amor, ya va camino de la Cruz como los otros hijos míos, Papas, que dejaron esta tierra. Pero ya lo veis, Santos, porque hoy son Santos todos aquellos que elige el Espíritu Santo, mi Esposo, con la Trinidad total, por eso os pido que pidáis mucho por vuestro Papa, pedid y no hagáis caso de lo que dicen unos y otros; eso es el Demonio, hijos míos, que pone en los sentidos de los secuaces para que odiéis y no améis a vuestro Papa. Seguidle, haced todo aquello que él dice; hijos míos id a los templos, id al Sagrario, tomad a mi Hijo si podéis todos los días; confesad más a menudo y haced, como os dije antes, acto s de reparación, actos de amor; decid:
“Señor, yo no soy nada, pero yo soy todo por Ti, Tú me creaste, Señor. Señor, que se haga tu voluntad siempre en cualquier lugar, en cualquier sitio. Allí donde esté, que se haga todo
aquello que Tú quieres. Señor Te amo, Te amo, Te amo y Te amaré siempre hasta el final. Yo quiero ser un hijo de amor, entregarme a mis hermanos por Ti, por tu Cruz, por tu Resurrección, por tu amor; hazme instrumento de paz para todos mis hermanos, y a mí
hazme esclavo de tu amor”

Eso, hijos míos, decídselo a mi Hijo y a Mí, porque esto que yo os digo es el Cielo. Si vosotros un día vais a caminar al Cielo, tenéis que llevar las manos llenas de amor. Sed, hijos míos, esperanza para aquellos que están a vuestro lado, y amaos mucho, ama os como mi Hijo os ama, os amó y os amará.

Hjos míos, venid a este lugar, mi casa de amor, que Yo llenaré de amor vuestras almas; pedid, ¡Ay, hijos míos! el demonio está entrando en el mundo con malas artes; está filtrándose en los
conventos, en las iglesias, en el Vaticano, allí donde hay almas humildes, porque él odia a la humildad. Vosotros recurrid a mi Hijo y venid a Mí que Yo echaré, hijos míos, al demonio con
todas mis fuerzas y todo mi Corazón, y vosotros cuando estéis en peligro del pecado recurráis y vayáis a mi Hijo con contrición a pedir perdón.

Venid a nuestros Corazones, hijos míos, porque nosotros salvamos a la humanidad. Hijos míos, tened cuidado con Satanás, se está llevando almas buenas a su redil, porque estos hijos míos han dejado de amar a su Dios; buscan divertirse, como vosotros decís en la tierra, con malas artes, con drogas, con prostitución, con esas cosas que son pecados graves. Eso, hijos míos, Dios no lo quiere, Dios quiere pureza. Pero el hombre es tan débil que no ve el rostro de su Dios, porque tiene miedo; sí, hijos míos, pero vosotros tenéis que alimentar a vuestros hermanos e hijos,esposos y familia con el corazón de mi Hijo. Habladles de mi Hijo, tened siempre el Evangelio en vuestros corazones y llevad el Evangelio al mundo, así os lo digo, hijos míos, tanto aquí como todo el mundo.

Esta casa, mi casa, es grande, hijos míos; pero aunque no vengan multitudes, aquí estáis la calidad. Por eso os traigo a vosotros, como a tantos que van a venir. Esto será grande, es grande ya, hijos míos, porque Yo estoy aquí. Desde el primer día que Yo me presenté aquí se lo dije a mi hijo: se abrirá la montaña un día y allí entrarán miles de almas para el disgusto del demonio.

Hijos míos, amaos mucho todos, haced el bien, no hagáis el mal nunca; si un hermano está enfadado con el otro hermano, tú, que tienes el Corazón de mi Hijo y mi Corazón, abrazadlos,
queredlos; y pedidles perdón a aquellos que no quieren perdón. Amaos, amaos y haréis un rebaño grande donde mi Hijo y Yo moremos para siempre.

Ahora, hijos míos, os doy la bendición, pero antes mi Dios Padre Creador, vuestro Dios Padre Creador, mi Hijo Salvador, el Espíritu Santo, mi Esposo Santificador y yo vuestra Madre
Miriam, Corazón de María, Faro de Luz, Faro de Luz, Faro de Luz.

No os olvidéis este mes, hijos míos, de pedir por las almas santas del Purgatorio.


Adiós pequeños, adiós hijos míos, adiós.

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