23 oct. 2014

Mensaje 19 octubre 2014 - Jacareí Brasil - Fiesta de San Gerardo Mayela


MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA Y DE SAN GERARDO MAYELA

(Marcos): "Por siempre sean alabados Jesús, María y José..."

(María Santísima): "Amados Hijos Míos, hoy, les invito a imitar a Mi Predilectísimo Hijo San Gerardo, que están conmemorando aquí con tanto amor y cariño.

Les digo: "Sean los nuevos Gerardos de su tiempo para la salvación de la humanidad. Sean los nuevos Gerardos Míos en estos tiempos de gran pecado, apostasía, alejamiento de Dios por parte de la humanidad. Que continúa obstinada en el camino de su pecado, de la rebelión contra Dios, contra los Mandamientos de Dios, contra la Verdad, contra la Pureza, contra la Caridad, contra el Amor, contra la Penitencia, contra la Perfección que Dios desea de todos Sus Hijos.

Sean los nuevos Gerardos Míos, llevando a ésta humanidad la Verdad, la Palabra del Señor tal como es, el Conocimiento de Sus Mandamientos, el Conocimiento de Su Amor, el Conocimiento de Mi Propio Amor Materno, el Conocimiento de Mis Privilegios, de Mis Glorias y también, el Conocimiento de las Glorias de los Santos.

Para que el mundo conociendo  cuanto los Santos son bellos,  cuanto los Santos son admirables y como son Perfectos a los ojos del Señor. Todos Mis Hijos decídanse a caminar por el camino de la Santidad como los Santos de Dios. Viviendo continuamente en el Amor de Dios, en Su Gracia, en la Inocencia, en la Pureza, en la Oración, en el Sacrificio, en la renuncia al pecado, al mundo y sus placeres pasajeros. Para que entonces, toda la humanidad pueda ser reconducida por Mí, por el camino de su salvación eterna que existe en solamente en Dios y que es solo Dios.

Sean los nuevos Gerardos Míos, en este tiempo de tanta maldad, violencia, guerras y odio a Dios y a la Santa Fe Católica. Para que el ejemplo de ustedes, la Oración y el Amor de ustedes expandan siempre más la Luz de la Paz, de la Gracia, de la Fe Verdadera, en medio de este mundo ya transformado en un desierto de pecado, desierto de ausencia de Dios.

Yo cuento con ustedes Hijitos, para que sean los nuevos Gerardos Míos, en estos tiempos malos y difíciles que ahora atraviesan. Si ustedes fueran como Mi Gerardo Mayela fue, por medio de ustedes podré verdaderamente esparcir Mi Llama de Amor sobre todos los pueblos, naciones y familias, sobretodo los corazones y sobre todas las almas.

Entonces, el triunfo de Mi Corazón Inmaculado vendrá rápidamente y el mundo conocerá un nuevo período duradero de Paz. Comiencen hoy mismo, comiencen dando su "Sí" a Dios, el "Sí" de ustedes a Mí y decidiéndose hacer ya mañana, mejores de lo que fueron hasta hoy.

Si tomaran Mi mano, si tomaran la mano de Mi Gerardo Mayela, Nosotros les conduciremos por el camino de la Santidad.

Sí, así como en aquel pan misterioso que solamente Yo y Mi Hijo conocemos, sabemos lo que es y de qué es hecho. Así como de aquel pan que dimos a Él, muchos subsidios para Su Santidad. Así también Nosotros les daremos todas las Gracias que todas las Gracias necesarias para que ustedes sean Grandes Santos a los ojos del Señor y también a los ojos del mundo, para que brille la Luz de ustedes en las tinieblas y para que así sean derrotadas por la Luz de Mi Hijo Jesús.

A todos ustedes con gran amor bendigo hoy: de MURO LUCANO... de MATERDOMINI... y JACAREÍ."

(San Gerardo): “Amados hermanos Míos, Yo, Gerardo, Me alegro por venir hoy aquí en el día que están celebrando Mi Fiesta. Sí, en esta semana que ustedes dedicaron a Mí, realicé en ustedes grandes cosas, alcancé muchas Gracias del Señor para ustedes. Y muy pronto, en el periodo de un año, ustedes verán que muchas de ellas se concretizarán. Lo que Me pidieron en Mi Triduo esta semana les daré y todas aquellas Gracias que fueran conforme a la Voluntad del Señor se cumplirán en este tiempo.

Les invito hoy a ser Mis ecos en este mundo que difunde tantas voces maléficas, malignas que llevan al pecado, al alejamiento de DIOS y al dominio de Satanás.

Sean Mis ecos en el mundo viviendo como Yo viví, amando al Señor y a Su Madre como Yo amé. Viviendo una vida de profunda y total consagración como Yo viví: de penitencia, de sacrificio, de renuncia a los placeres de este mundo, a las tentaciones del diablo, al pecado, de la renuncia a la voluntad de ustedes que siempre les arrastra para el lado contrario que desea el Señor.

Así, serán Mis ecos llevando a todo este mundo dominado por el pecado, el grito poderoso de la Gracia de DIOS, de la Oración,  de la Santidad y serán verdaderamente Mis ecos que gritarán poderosamente: Quiero lo que DIOS quiere y no quiero lo que DIOS no quiere.

Y entonces, Mi grito sofocará el grito del pecado, que ahora resuena por todos los lugares de la humanidad y Nosotros haremos el grito de la obediencia y fidelidad a DIOS vencer el grito de la rebelión contra DIOS.

Sean Mis ecos, amando a la Madre de DIOS como Yo amé, amando el Santo Rosario como Yo amé, consagrándose totalmente a Ella como Yo Me consagré y viviendo esta consagración con fidelidad todos los días de su vida.

Si hicieren así, el eco del amor a la Madre de DIOS resonará por todos los lugares del mundo ahora en que se erguen tantos gritos de odio contra Ella, de desprecio a Sus Imágenes, a Su Rosario, a Sus Apariciones, a Sus Dogmas, a Sus Medallas y a todo lo que se refiere a Ella.

Y entonces, el poderoso grito: Santa, Santa María Madre de DIOS, Mi Madre y Mi secreto Amor, resonará por todos los lugares del mundo y la verdadera devoción a Ella incendiará los corazones de Amor, incendiará a las almas con la Llama de Amor que había en Mi pecho.

Y entonces, el Triunfo de la Madre de DIOS vendrá para el mundo entero y será transformado, este mundo, en el Jardín de Amor de Ella donde todos serán felices y donde nunca más habrá lloro, ni dolor, ni sufrimiento. Porque las cosas antiguas ya habrán pasado y el nuevo Cielo y la nueva Tierra serán realidad en medio de Nosotros.

Sean Mis ecos esparciendo por toda parte el grito poderoso: Sólo el Señor es Nuestro DIOS y Nosotros somos Su Pueblo y sólo a Él pertenecemos. Griten a todos que Nosotros somos pertenencias del Señor, que no fuimos creados para los pecados de este mundo, sino fuimos creados para el Cielo, que es nuestra meta, que es nuestra finalidad.

Entonces, ustedes darán sentido verdadero y la vida de tantos que se encuentran perdidos en este valle de lágrimas, y al dar a ellos la verdadera razón de su creación, de su existencia. Ustedes le mostrarán la salida correcta de este valle de lágrimas, que es el camino que conduce al Cielo. El camino de la Oración, el camino de la Penitencia, el camino de la Inocencia, el camino de la Fidelidad y amor al Señor.

Yo les amo mucho. Siempre estuve y siempre estaré a su lado, especialmente en todas las dificultades, nunca les dejo, nunca les dejaré.

Me quedo triste cuando les veo obstinados en sus pecados, pero Me alegro cuando cada uno de ustedes viene a Mí con la voluntad sincera de ser mejor. Quiero conducir a todos ustedes en el Cielo.
 
Amo este lugar con predilección, aquí es Mi Segunda Materdomini, aquí Mi Alma verdaderamente descansa, por ver que muchos de ustedes verdaderamente Me aman, Me quieren y desean sinceramente seguirme por el camino de la Oración y de la Santidad.

¡Como les quiero.! Si pudieran sentir el Amor que Yo tengo por ustedes, se romperían todas las venas de su corazón, porque Mi Amor es tan grande que no cabría en la pobre carne mortal de ustedes.

Les amo mucho más de que ustedes mismos se aman y quiero el bien de ustedes mucho más de que ustedes mismos quieren. Por eso, vengan a Mí que les amo tanto y tengo tantas Gracias para repartir con ustedes: Gracias que Yo adquirí con Mis méritos. Por eso, Yo les amo tanto, tanto, y espero tan solamente y únicamente el sí de ustedes, el permiso para que Yo pueda actuar en la vida de ustedes.

Si Me dieran este sí, si quisieran verdaderamente que Yo actúe, que Yo interfiera en la vida de ustedes, no demoraré, vendré sin demora, actuaré y transformaré la vida de ustedes en un pequeño Cielo ya en este valle de lágrimas.

Continúen rezando el Santo Rosario todos los días, pues ello fue Mi Fortaleza durante toda Mi vida, Me dio la fuerza necesaria para proseguir siempre, incluso cuando todo el mundo conjuró contra Mí, incluso cuando todo el infierno se desencadenó contra Mí.

El Rosario fue Mi fuerza, el Rosario fue Mi esperanza, el Rosario fue Mi paz, el Rosario fue Mi luz, el Rosario fue siempre Mi mayor riqueza.

Amen el Santo Rosario, recen el Santo Rosario y les digo: tal como a Mí, les dará la fuerza para vencer todos los sufrimientos, todas las tribulaciones y llegaren en seguridad al Cielo. Y Yo descenderé del Cielo para rezar el Rosario con ustedes, unirán Mis méritos a la oración de ustedes para que Ella se torne poderosa, agradable a DIOS  y la Madre de DIOS y así alcancen todo lo cuanto precisan.

Soy el Abogado de ustedes, les defiendo hoy y siempre en el Tribunal de la Justicia Divina para alcanzarles: Gracia, Paz y Amistad.

Sobre todos ustedes ahora doy Mi bendición y a todos cubro con Mi Manto de Amor, les bendigo: de MURO LUCANO… de MATERDOMINI… y de JACAREÍ.

La Paz Mis hermanos amados. La Paz a ti Marcos, el más ardiente de Mis amigos y devotos queridos.” 

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