18 may. 2016

Mensaje 14 may 2016 - Jacarei

MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

“Mis Queridos Hijos, hoy, Yo vengo a invitarlos nuevamente al amor, al amor de obras, al amor de sacrificios y de renuncias, como el amor de Mis Pastorcillos de Fátima, como el amor de Mi Hijito Marcos.

Vivan este amor, donándose cada vez más a Dios y a Mí, renunciando cada vez más a su voluntad y sobretodo, avivando Mi Llama de Amor en sus corazones a todo momento, rezando el Acto incesante de Amor, haciendo muchos Actos de Amor, de renuncia, de entrega total de ustedes mismos a Dios y a Mí durante el día.

Para que así, tal como el combustible aumenta la llama, así también, esos pequeños Actos de Amor, de entrega, de renuncia, aumenten en sus corazones la Llama del Verdadero Amor por Dios y por Mí.

Si ustedes Mis Hijos, vivieren el Verdadero Amor como Mis Pastorcillos de Fátima, como Mi Hijito Marcos vivieron y viven, así también, en ustedes, Yo podré hacer Mis maravillas. En ustedes también podré realizar los grandes planes del Señor, los grandes planes de Mi Corazón Inmaculado, que les transformarán en los “Santos más Perfectos y Bellos” que el mundo jamás vio y a través de ustedes, Dios triunfará, Mi Corazón Inmaculado triunfará y Mi enemigo finalmente será derrotado de modo humillante.

Yo invito por lo tanto a todos ustedes a ser el amor y dar a Dios y a Mí, el amor de obras, el amor de renuncia, el amor de entrega total, el amor de obediencia, el amor de fidelidad.

Marcos, Mi Llama incesante de Amor en ti, en vos, Yo realicé y aún realizaré muchas maravillas. Te admiras de Yo haberte prometido el Cielo en la aparición del día 4 de Diciembre de 1993. Sí, Yo te prometí el Cielo y conforme Yo te prometí, para allí te llevaré.

Pero no te daré el Cielo simplemente, te haré entrar en el Cielo con un altísimo, un grandiosísimo grado de Gloria. No entrarás en el Cielo con un pequeño grado de Gloria, oh no. Yo te esforcé, Yo te hice trabajar intensamente por Dios y por Mí, por la salvación del mundo. Yo te hice ejercitar las Virtudes, te hice rezar mucho, te hice renunciar a todo, te hice también cargar una pesadísima cruz del tamaño del mundo, para que tú Mi Hijo, puedas entrar en el Cielo, pero no simplemente entrar en el Cielo con un grado de mérito pequeño, para tener allí un grado de Gloria pequeño. Yo te haré entrar en el Cielo con un gran grado de mérito, para que allí tengas un grandiosísimo grado de Gloria, además, uno de los mayores grados de Gloria entre los Bienaventurados del Cielo.

Debes por eso sentirte feliz, porque Yo te daré el Cielo, pero no tendrás en el Cielo un grado de Gloria pequeño, tendrás un gran grado de Gloria por la vida de grandes obras, grandes oraciones, sufrimientos y sacrificios que te hice tener aquí en la tierra.

Alégrate por eso Mi Hijo, porque Yo pensé en todo y ya predispuse todo en tu vida, para que todo te conduzca al Paraíso, pero no con un grado de Gloria pequeño ni tampoco con un grado pequeño de la visión beatífica, pero para tener un gran grado de Gloria y un gran grado de visión beatífica en el Cielo.

Feliz de ti, felices aquellos que dieren la mano a ti y se dejaren conducir por ti para este Cielo, porque a ellos también les será dada una gran recompensa, por la confianza, por el amor, por la docilidad y por la perseverancia junto de ti.

Continúen rezando Mi Rosario todos los días, porque a través de ello, cada vez más es aumentado un grado de Gloria para ustedes en el Cielo, les son dadas muchas Gracias en la tierra y verdaderamente, Mi Corazón Inmaculado se complace en todos ustedes y derrama sobre ustedes las grandes y copiosas Gracias del Señor.

A todos Yo bendigo con amor: de FÁTIMA… de KEREZINEN… y de JACAREÍ."

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