11 may. 2016

Mensaje 7 may 2016 - Jacarei

5° ANIVERSARIO DE LA REVELACIÓN DE LA MEDALLA DE SAN JOSÉ Y 22ª ANIVERSARIO DEL PRIMER MENSAJE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO EN JACAREÍ

"Amantísimo Corazón de San José. Ruega por nosotros y da la Paz al mundo."




MENSAJE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO


“Mis Amados Hijos, hoy, cuando ustedes conmemoran el aniversario de Mi primer mensaje a Mi Hijito Marcos aquí en el año de 1994, Yo vengo para decir nuevamente: “Mi Amor no es amado, Mi Corazón no es amado.”

Yo, el propio Amor, no Soy amado por Mis criaturas. E incluso habiendo pasado tantos años de Mi primer mensaje que Yo di aquí hasta hoy, ello no fue obedecido ni correspondido por ustedes.

Mi Amor fue decepcionado por ustedes. Mi Amor fue decepcionado por ustedes porque ustedes continúan sordos, ciegos, duros de corazón y se rehúsan a oír las palabras que desde entonces Yo les he dicho aquí en estas Apariciones.

Mi Amor fue decepcionado por todos aquellos que pasaron aquí, pero no correspondieron a Mi Amor, no correspondieron al Amor de Mi Madre, no supieron preferirnos a todas las otras cosas, a todas las otras criaturas, no supieron colocarnos en primer lugar en sus vidas y vivir de amor por Nosotros, vivir únicamente para agradarnos, darnos Gloria, consolarnos, amarnos y tornarnos amados.

Mi Amor fue decepcionado por todos aquellos que oyeron las palabras que a lo largo de todos estos años aquí Yo proferí, pero esas palabras golpearon en oídos duros, en corazones duros, que no quisieron oír Mi voz, que no quisieron oír la voz de Mi Madre Santísima.

Por eso, hoy más que nunca, Mi Corazón, Mi Amor, se encuentra decepcionado con esta generación mala y perversa, perezosa y amadora únicamente de sí misma, de su voluntad y de su carne. Que se rehúsa aún hoy a oír aquello que el Amor viene desde lo alto del Cielo hasta aquí para decir.

Ofrezco una recompensa eterna sin límites e incomparable y aun así, cuán pocos son aquellos que se disponen a buscar Mis tesoros, colocando mientras tanto, todo su empeño y esfuerzo en la búsqueda de los tesoros de este mundo, que la polilla roe, que los demonios roban y que antes incluso que llegue la muerte, ya están acabados.

No hay nadie que Me busque con un corazón recto, puro y lleno del Verdadero Amor.

Cuántos rezan hasta Mí y a Mi Madre, pero con la intención equívoca, rezan para complacerse en sí mismos, para satisfacer su “Yo”, para buscar la realización de sus voluntades o rezan fríamente y sin amor.

Cuántos son como los fariseos, muy bellos por fuera, pero bien podridos por dentro, porque no tienen el Verdadero Amor.

Mi Amor se encuentra decepcionado, porque en todas partes, Yo procuro el Verdadero Amor, pero cómo son raras las almas en las cuales Yo lo encuentro verdaderamente. Que al menos aquí existan almas de Verdadero y Puro Amor, completamente muertas para sí mismas, para su voluntad, para su carne y para el mundo, para consolar a Mi Madre, para consolar Mi Corazón y para finalmente dar a Mi Corazón, la alegría de verme amado por Mis criaturas.

Este lugar, ésta ciudad escogida desde la creación del mundo para ser visitada por Mí y por Mi Madre, es el trono de Mis Gracias y en Mi primer mensaje, Yo dije que había venido para terminar aquello que Mi Madre había comenzado.

Yo verdaderamente cumplí lo que dije y aún más cumpliré, llevando Mi obra aquí a su perfecta victoria sobre todos Mis enemigos. Y verdaderamente, el Amor de Mi Padre que Me envió con Mi Madre aquí en Jacareí, resplandecerá y este Amor salvará la faz de la tierra entera.

Marcos, en aquel primer mensaje que te di en el distante día de 7 de Mayo de 1994, te dije lo cuánto Yo te quería, te dije lo cuánto eras el Predilecto de Mi Corazón.

Mi Hijo Predilecto, Mi Siervo obediente y fiel, perseveraste en Mi Amor durante todos estos años. Fuiste fiel a aquel mensaje que Yo te di en aquella noche y por eso, fuiste considerado muy digno por Mí de todas las otras Gracias que te di, de todos los otros favores que te di después de aquel día. Inclusive, fuiste considerado digno por Mí de recibir directamente del Cielo, la Medalla de Mi Padre Adoptivo José.

"Dulce Corazón de José, sé mi Paz."

Sí, tú eres el único que la tienes, porque fuiste considerado digno de esta tan grande Gracia, que no di y no daré a nadie más en el mundo aparte de ti.

Fuiste digno de la gran señal del sol de los días 7 de Septiembre y 7 de Noviembre de aquel año de 1994, que Me pediste y Yo te di. Esta señal que los fariseos Me pidieron hace 2000 años atrás para que creyesen en Mí y Yo negué, porque ellos no eran dignos. A ti Yo no negué, porque te consideré digno por tu gran e inmenso amor por Mí y por Mi Madre.

Te digo Hijo: “Fuiste digno de maravillas, pero más digno de Gracias mayores aún serás. Quédate en Mi Corazón, para que Mi Corazón quede en el tuyo.”

Permanezca bien unido a Mí, como el sarmiento en la vid, para que Mi savia divina fluya en tu alma, inundándola cada vez más de las Gracias de Mi Divino Corazón, para transbordarlas en este desierto de este mundo, que no ama más nada ni a nadie y por eso, se destruye, se aniquila a sí mismo y se condena a sí mismo a una existencia infeliz en esta y en la otra vida.

A través de ti, Yo haré el desierto reverdecer y transformarse en jardín de Rosas Místicas: de Amor, Bondad, Santidad, Amor a Dios en el mundo entero.

Ven Mi palomita, perla preciosa de Mi Corazón, Predilecto de Mis Predilectos, ven, ven siempre a beber a la fuente de Mi Corazón y descansa en él que es tu hogar, tu refugio y tu morada, como en aquella noche Yo te prometí.

¡Crea en Mí! Tú triunfarás Conmigo y con Mi Madre, como en aquella noche Yo te prometí y Nuestros enemigos estarán en Nuestro triunfo en el estrado de Nuestros pies. Permanezca firme en Mi Amor y nada temas Hijo Mío, porque eres Mío, eres precioso para Mí y de entre billones, Yo te amé a ti más que a los otros, te escogí, te elegí, te confirmé: “Eres Mío, ahora y para siempre. Tú te diste a Mí con todo tu ser, con todo tu corazón y todo tu amor. Y Yo también por eso, Me di y Me doy de nuevo a ti con todo Mi Corazón, con todo Mi Amor también.”

"Marcos Tadeu Teixeira. Vidente y Esclavo de Amor de los Sagrados Corazones de Jesús, María y José." 

Continúen rezando el Rosario de Mi Madre todos los días, porque a través del Rosario de Mi Madre, siempre más Me dan Gloria, Amor, Alabanza y cada vez más se unen con Mi Divino Corazón.

A todos Yo bendigo con amor: de LA SALETTE… de KEREZINEN… y de JACAREÍ.”  

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