16 sept. 2016

Mensaje especial - Jacarei

“Mis Hijos, Yo Soy la Reina y Mensajera de la Paz. Yo Soy la Señora del Rosario. Yo Soy la Señora del Rosario de los Dolores.

Deseo Mis Hijos pedirles que mediten más veces en la Pasión de Jesús y la Mía, porque ella contiene tesoros inconmensurables para todos ustedes.

En verdad Yo prometo: “El alma que venere Mis Dolores diariamente, no se condenará. Yo la asistiré durante toda su vida y Yo la libraré de muchas tentaciones. Yo impediré que ella caiga en muchos pecados y si incluso así por culpa propia esa alma cae, muy pronto, en poco tiempo Yo la re-erguiré.”

Que se rece, que se rece en honra de Mis Dolores, que se rece siete aves marías todos los días en honra de Mis Dolores. Si es posible, recen la Coronilla de Mis Dolores, sobretodo, mediten también en los Dolores Secretos de Jesús, en las Mías y de San José relevadas aquí en estas Apariciones, porque serán consuelos para ustedes en el sufrimiento, fuerza en el abatimiento, luz en el camino, alegría incluso en medio del dolor, esperanza incluso en medio a la tristeza y a la desesperación, será escudo en las tentaciones.

Mi Corazón Inmaculado quiere hacerles sentir y comprender cómo es grande aún hoy Mi Dolor. Pero, si no meditan en Mis Dolores, si no Me contemplan en Mi Gran Dolor, no puedo, no puedo mostrarles el tamaño de Mi Sufrimiento y así, no puedo transformar sus corazones.

Ve Mi Hijo como estos Mis Hijos están aquí, algunos de ellos visiblemente cansados de un largo viaje, pero con tanto amor a Mis pies. Por esos Hijos Me siento consolada, amada, correspondida y glorificada.

Cuántos, cuántos de estos Mis Hijos estaban en las garras de Satanás y Yo con Mis Mensajes aquí los sustraje de las garras del dragón que se vio como por encanto, sin las víctimas que tan orgullosamente había aprisionado y que ostentaba delante de Mí y de la Beatísima Trinidad.

Marcos, Hijo Mío, que se alegre también tu corazón, porque las lágrimas, los dolores, las persecuciones y todos los tormentos que soportaste hasta hoy por Mi Amor, especialmente los dos primeros años, fueron decisivos para que la conversión de estos Mis Hijos sucediese y sucediese más deprisa. Alégrate Conmigo Mi Pequeño Job, Mi Amado Juan. Continúa sirviéndome, amándome, obedeciéndome y a transmitir todo cuanto Yo te confío.   

Hijitos, comprendan que Yo Soy la Madre de ustedes y que sufro porque veo que no escuchan y que no quieren escuchar Mis Mensajes. Mi Sufrimiento ya dura muchos siglos, pero se tornó especialmente amargo y pujante en los últimos 180 años.

¡Cuántas Apariciones Yo hice! ¡Cuántos Mensajes envié al mundo! ¡Cuántas señales Yo concedí! Y el mundo no quiso obedecerme.

¿Por qué? ¿Por qué no Me obedecen? ¿Por qué no rezan? ¿Y Por qué no rezan con amor? Dios es un Dios vivo y por lo tanto, para un Dios vivo, una oración viva. ¿Por qué Mis Hijos? ¿Por qué son tan perezosos, tan lentos y tan fríos en sus oraciones? ¿Por qué en la Santa Misa no esperan a Mi Divino Hijo Jesús y a Mí con fervor? ¿Por qué permanecen en la Santa Misa como bloques de hielo?

¿Por qué Mis Hijos ustedes tienen tanta pereza y tanta mala voluntad en releer Mis Mensajes? ¿Acaso Yo valgo menos que sus diversiones? ¿Acaso Yo valgo menos que su ocio? ¿Será que es porque Yo estoy en último lugar en sus almas y en sus vidas, que ustedes no tienen amor por Mis Mensajes? ¿Por qué no oyen Mis llamados desde La Salette, Lourdes y Fátima hasta aquí? ¿Por qué ustedes no meditan en Mis Mensajes dados allí y dadas aquí? ¿Por qué ustedes no quieren obedecer Mis Mensajes que son la última tabla de salvación que el Señor les da? ¿Por qué ustedes no quieren obedecer Mis Mensajes que son como alas espirituales y místicas que la Santísima Trinidad les da por medio de Mí, para que vuelen hasta lo más alto del Cielo al encuentro de Dios y de la salvación?”

Mensaje recibido el 5 de Mayo de 2002

No hay comentarios:

Publicar un comentario

contador