7 dic. 2016

Mensaje 4 dic 2016 - Jacarei - Santa Barbara: Jovenes, vengan a mi...

FIESTA DE SANTA BÁRBARA DE NICODEMIA

(Vidente Marcos): “Para siempre sean alabados. Sí. Sí. Sí, haré. Sí, entendí sí. Y ¿Para cuando quieres Señora esa Trecena nueva?...No, no es trabajo no. Nada me da más alegría. Sólo lamento que tengo tantas cosas para hacer al mismo tiempo, que a veces no consigo realizar todo lo que pides Señora. Gracias por confiar tanto en mí. Sí, sí.”

(Diálogo entre el Vidente y la Madre de Dios)



MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

“Queridos hijos, hoy, invito a todos ustedes a aproximarse más de Dios que es Amor.

Ustedes no pueden tener amor lejos de Dios ni sin Dios. Por eso, aproxímense de Él más y más hasta que sus corazones queden repletos de Amor de Dios, del Verdadero Amor de Dios que Yo vine ofrecer aquí y dar a cada uno de ustedes.

Dios es Amor, el Amor es Dios y solamente cuando sus corazones estén llenos de Dios, estarán llenos de Amor.

He aquí porque este mundo tocó el hondo de su pecado, de las guerras, del odio, de la violencia, del egoísmo y de la maldad. Porque al alejarse de Dios, se alejaron del Amor y es por eso que el ser humano se tornó una fiera violenta y rabiosa que no ama nada ni nadie, ni a sí mismo. Porque si se amáse a sí mismo y a su propia alma, también amaría a Dios que es la fuente de todo bien y de toda gracia.

Y he aquí porque Yo vine aquí, a Jacareí, para enseñar a todos a amar nuevamente a Dios, pero no con amor del temor de esclavo, que sólo obedece a Dios por miedo de castigos o del fuego del infierno, ni tampoco por el amor interesado que sólo ama y procura a Dios por causa de gracias y consolaciones. Pero vine aquí a enseñarles el Amor-Filial, el amor del hijo que ama al Padre por él mismo, porque el Padre es digno de todo amor, el Padre es digno de todo servicio y obediencia de Su hijo que Él creó, quitó de la nada, llamó al existir por amor y lo colma de beneficios todos los días a lo largo de su vida.

Sí, es ese amor que Yo vine a enseñarles y pedirles, un amor semejante al de Abrahán, que no negó a Dios su único hijo. Abrahán que amó a Dios más que a su hijo Isaac, más que a sí mismo, más que todo.

Sí, por causa de él fueron bendecidas todas las Naciones de la tierra, porque amó mucho y si ustedes también amaren a Dios como Abrahán, ustedes serán bendecidos, sus trabajos, sus vidas, sus familias y todo lo que ustedes hicieren.

El amor semejante al de Abrahán es lo que Dios espera, es lo que Él procura en la tierra y no encuentra. Aquí donde encontré ese amor en Mi hijito Marcos y donde en él nos complacemos, Yo y el Padre, porque nos ama más que todo, más que a sí mismo con un Amor-Filial raro. Aquí hago siempre maravillas y es por eso que revelo los grandes secretos de Mi Gloria y de Mi Poder a Mi hijito Marcos, porque Me ama con Amor-Filial y es solamente a aquellos que tienen un amor así que revelo Mis secretos. Solamente a los hijos que Me aman con amor más tierno, más abrasado y que son Mis Amigos más queridos.

Si ustedes Mis hijos quieren recibir también grandes gracias de Mi Corazón, ámenme así, ámenme como Mi hijo Marcos Me ama e iluminaré sus almas con Mi luz, les revelaré Mis secretos de amor que transformarán sus almas en un mar de luz y herirán sus almas con la lanza del Eterno, del Divino Amor, transformándolas en Llamas incesantes de Amor.

Ve Marcos, ve Mi Llama incesante de Amor y continúa entonando tu canción de amor todos los días por Mí, para que el mundo entero oiga y también se enamore por Mí y todos Mis hijos vengan aquí a entregarme sus corazones.

Yo les amo a todos a cada día más y cada día quiero llenarles más y más con Mi Llama de Amor. Dilaten sus corazones para recibir Mi Llama por más oraciones, por la meditación de Mi Palabra y sobretodo, por el ejercicio de morir continuamente para ustedes mismos, para la voluntad de ustedes, para amar siempre más Mi Corazón y también amar al Señor con el amor de Abrahán.

Continúen rezando Mi Rosario, Mi Trecena, Mi Setena y todas Mis oraciones todos los días.

A todos bendigo con amor ahora: de LOURDES… de LA CODOSERA… de EZQUIOGA… y de JACAREÍ.”


PARA REZAR LA TRECENA, CLICK EN EL ENLACE DE ABAJO:


PARA REZAR LA SETENA, CLICK EN EL ENLACE DE ABAJO:





MENSAJE DE SANTA BÁRBARA

“Amados hermanos Míos, Yo, Bárbara, Sierva del Señor, Sierva de la Madre de Dios, Me alegro por venir hoy en el día de Mi fiesta a ustedes para decirles: “Amen a Dios con un amor igual al Mío, dando todo por todo, vida por vida e incluso sangre por sangre si fuese preciso.”

Nuestro Señor les dio toda Su vida, toda Su sangre a ustedes en la cruz por su salvación. Dénle todo también: sus vidas, sus existencias, sus fuerzas, dedicándose siempre más a amar, servir a Dios con todo el corazón.

Amen al Señor con un amor igual al Mío, amándolo más que a ustedes mismos, amándolo más que a sus padres, más que los familiares, más que a los hijos, más que todo. Para que verdaderamente el amor de ustedes sea semejante al Mío, que amé al Señor más que a Mi padre, que quería que Yo renegáse Mi Fe en Jesús y María y que los despreciase.

No lo obedecí, quedé firme en la Fe, perdí el amor de Mi padre de la tierra, pero gané la predilección de Mi Padre del Cielo. Perdí el amor de Mi madre de la tierra, pero gané la predilección y el amor de Mi Madre del Cielo.

Ustedes también en este tiempo de la gran tribulación son llamados a tener una Fe fuerte, grande, varoníl como la Mía. Una Fe que no se deja paralizar, que no se deja abatir por nada ni por nadie, aunque sean personas más queridas a sus corazones que quieran hacerles abandonar a Jesús y María.

No cedan, queden firmes en la Fe y en el final como Yo, tendrán una gran Corona de Gloria en el Cielo. Yo les llamo a tener una Fe fuerte, fuerte como una roca, para que entonces, verdaderamente, las torrentes de las pruebas, de las tribulaciones, no les puedan abatir, no les puedan derribar, no puedan desmoronar la edificación de su Fe.

Amen a Dios con un amor semejante al Mío, dándole el cuerpo de ustedes como Yo lo di, consagrándome a Jesús y a María ya en Mi juventud. No piensen que deben primero dar el espíritu y sólo despúes el cuerpo. ¡No! Dar el cuerpo y el espíritu van juntos.

Conságrense jóvenes al servicio de la Madre de Dios y sentirán la misma perfecta alegría que Yo sentía por servirla como un alma consagrada, como una virgen consagrada a Su servicio y al servicio del Señor.

Y entonces, verdaderamente, su corazón transbordará de alegría, de felicidad celestial y entonces, ustedes irradiarán esa alegría y esa Llama de Amor sobre todos los hombres y todos los pueblos, atrayéndolos a todos para Jesús y María como Yo atraje con Mi ejemplo y con Mi martirio. Sí, en el momento en que Yo era martirizada por Mi propio padre, muchos se convirtieron a la Fe, muchos aceptaron a Jesús y María en sus corazones y se tornaron enamorados por Ellos.

Hagan, hagan con que todos también se enamoren por Ellos, por su ejemplo de santidad, de oración, de amor a Ellos, también por su martirio diario. No pueden derramar su sangre como Yo, pero pueden aceptar las cruces de cada día que el Señor les permite con amor. Y transformar eso en un martirio de amor, que hará no solo con que la Llama de Amor de ustedes por Ellos, por el Señor y por la Madre de Dios crezca enormemente, pero también transmitirán esa Llama de Amor a todos aquellos que les conocen, abrasándolos y enamorándolos también de amor por el Señor y por la Madre de Dios.

Su ejemplo, sufriendo tanto por amor a Ellos, terminará por conquistar a todos los hombres, a Jesús y María, porque del sacrificio de ustedes subirá para las manos de la Madre de Dios un gran poder místico que volverá a la tierra como una fuente inagotable de gracias que nunca cesará.

Yo, Bárbara, les amo mucho de todo Mi Corazón. Les protejo como ya les dije aquí en los años anteriores, con todo Mi Amor. Y en estos días de la Inmaculada les pido: “Enamórense por Ella como Yo Me enamoré. Ella fue Mi gran y profundo amor. Fue Ella que Me presentó a Su Divino Hijo Jesucristo y que Me hizo consagrarme a Él, tornándome esposa mística suya.”

Será también Ella que les llevará a Él y que les hará unirse con Él profundamente hasta ser una sola Llama de Amor y un solo corazón con Él.

¡Ámenla! ¡Ámenla! Porque Ella es la escalera del Cielo. María fue Mi escalera para el Cielo. Con Ella aprendí todas las virtudes y tuve fuerza de practicarlas en grado heroico. Con Ella aprendí a rezar con el corazón, incluso sin tener Mensajes de Ella, porque Ella Me guiaba, Me inspiraba, Me iluminaba, Me conducía por la mano. Con Ella Yo aprendí a despreciar las cosas mundanas y a preferir el Cielo. Con Ella aprendí a despreciar las riquezas de este mundo: una vida feliz, casándome, teniendo hijos y teniendo una vida sosegada, rica y confortable, para preferir las riquezas y los tesoros del Cielo, que los ladrones no roban, la polilla no roe, la herrumbre no corroe.

Con Ella, con María, aprendí que el Amor era Dios y que solamente Dios podía llenar Mi alma tan grande y tan sedienta de la plenitud del Verdadero Amor. Con María, Yo aprendí el secreto de la cruz, o sea, que el camino que lleva al Cielo es el camino de la cruz y de la negación de sí mismo. Y que no era afianzándome delante del mundo como una mujer bella, rica, poderosa, sabia, atrayente, bien casada, con una prole bien educada y noble. No era afianzándome delante del mundo que Yo sería noble en el Reino de los Cielos, pero sí, que era negándome a Mí misma que Yo ganaría la Vida Eterna.

Jóvenes, vengan a aprender Conmigo este gran secreto de amor y santidad y Yo les enseñaré esa ciencia de los Santos, que es la ciencia de Jesús y de Jesús Crucificado, donde se encuentra el secreto de la Vida Eterna. Vengan a Mí y Yo les daré toda esa luz, todo ese conocimiento divino que llenará su corazón de una alegría mística que el mundo jamás podrá darles. Conságrense a María y tendrán todo eso. Vivirán todo eso y serán nobles, ricos como Yo en el Cielo, donde brillarán más de que todas las estrellas del firmamento.

Y tú Marcos, Llama incesante de Amor de la Madre de Dios, Mi Llama incesante de Amor también, que Me amas ya hace 25 años desde que conociste Mi vida, te enamoraste por Mí y Yo también Me enamoré por ti. Desde entonces, te tomé como cosa y propiedad Mía y decidí protegerte y esa licencia pedí al Señor y a Nuestra Reina Santísima y Ellos gustosamente Me la dieron. Desde entonces, te acompaño, te sigo, te cubro, te protejo, te ilumino, te inspiro, te guio y siempre fui Yo que te di una Fe varoníl para enfrentar todas las persecuciones y calumnias que levantaron contra ti.

Sí, te fortalecí, derramaba continuamente sobre ti gracias de los méritos de Mi martirio, de Mi sangre darramada por el Señor, para fortalecerte en las persecuciones de los Sacerdotes y del pueblo en general. Nunca, nunca te abandoné y nunca te abandonaré, te amo hasta la locura y por ti Soy capaz de ir hasta la otra punta de la galaxia o del universo para traerte cualquier cosa que quieras. Si pudiese, Yo volvería a la tierra en carne mortal para ayudarte, para morir por ti. Sí, te amo, te amo hasta la locura y amo a todos aquellos que vienen aquí. Ya dije en los años anteriores: “Que los peregrinos que vienen aquí son protegidos especialmente por Mí. Válganse de eso en las tribulaciones y sufrimientos, llamen por Mí y Yo vendré sin demora en su socorro.”

Y mientras a ti Amadísimo Carlos Tadeo, padre espiritual de Mi Marcos Tadeo. Yo también te protejo a partir del momento que dijiste “Sí” y aceptaste ser padre espiritual de Nuestro tesoro en la tierra, Nuestro Marcos, Mi Marcos. Yo también Me enamoré por ti y decidí protegerte, amarte, guiarte y darte todas las gracias de los méritos de Mi martirio siempre por toda tu vida. Nunca te dejaré, ven a Mí también en tus oraciones, llámame y Yo verdaderamente vendré sin demora para consolarte, para darte fuerza en el combate, para vencer todas las batallas y llegar al Cielo como un campeón vencedor.

Mientras a ti Amado Marcos de Paula, que asumiste Mi nombre en el día de tu consagración, de tus votos religiosos, sobre ti hoy en Mi día, derramo, descienden las gracias especiales de Mi Corazón, de Mis manos y de Mi martirio. Me diste gran honra, gran alegría, gran contentamiento tomando Mi nombre en el día de tu vestición, de tus votos religiosos hace tantos años atrás. Te amo mucho y verdaderamente te bendigo hoy con todo Mi Amor.

Y a ti también Mi Amado Luis Miguel, que hace mucho te esperaba aquí. Hoy también te bendigo con toda la abundancia de Mis gracias. No puedes imaginar cuanto Yo te amo y  cuanto te ama también Nuestra Reina Santísima. Ella es capaz de hacer lo inimaginable por ti. Debes pues sentirte feliz, porque de entre billones de hombres, de entre millones inclusive de tu patria, fuiste mirado con amor y predilección por Ella. Fuiste separado del mundo para ser sólo de Ella, vivir vida más angélica que humana, ser servido por los propios Ángeles, pues, Ellos sirven a todos aquellos que se consagran a María por los votos religiosos como Príncipes. Sí, alégrate por ser escogido para ser unos de los Príncipes del Cielo, que juntamente con la Madre de Dios verdaderamente un día reunirán a las Naciones a los pies de Ella, para formar para el Señor un pueblo santo en la tierra en su vuelta y un pueblo angélico para Él en el Cielo.

Y sobre todos ustedes, jóvenes amados que tuvieron el coraje de renunciar al mundo, a sus glorias, a sus riquezas y hasta incluso a un casamiento feliz, lo que les sería lícito. A ustedes que renunciaron a todo para ser sólo de María y para hacer de Ella su esperanza, su todo, su vida, su amor con Dios. A ustedes hoy descienden las grandes gracias también de Mi Corazón y de Mis manos, les amo mucho y les bendigo ahora con amor.”


(Vidente Marcos): “Querida Madrecita del Cielo ¿Puedes tocar en estos escapularios, cuadros y rosarios para tus hijos ahora Señora?


(María Santísima): “Queridos hijos, gracias por haberse quedado todo este largo tiempo en que Yo y Mi hija Bárbara tocábamos estos rosarios y escapularios, aquí en oración. Les agradezco y como ya dije: “Donde quiera que estos rosarios, cuadros o escapularios lleguen, allí Yo y Mi hija Bárbara estaremos vivas, llevando la gracia del Señor, Su Protección y Su Amor para todos.”

Sobretodo, en los tiempos del castigo, en los tres días de tinieblas, estos cuadros, escapularios y rosarios, serán como la sangre del cordero colocado en la puerta de los Israelitas. Allí donde ellos estuvieren, no podrán entrar ni los demonios para agarrarles y para llevarles para las llamas ni tampoco aquel lugar será alcanzado por la Ira de Dios.

Adonde estuvieren estos rosarios, escapularios y cuadros tocados por Mis manos y de Mi hija Bárbara, también estarán los Santos Ángeles juntamente con el Ángel Gabriel a Mi lado para llevar muchas y grandes gracias para todos.

A todos Yo dejo Mi paz. Buenas noches.”

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