4 feb 2018

Feminismo en la celebracion de la Santa Misa...

Artículo de Opinión




Desde hace algún tiempo, y lamentablemente cada vez más,  se viene oyendo por parte de las mujeres, momentos antes de recibir la Sagrada Comunión, una plegaria transformada al sexo del suplicante, de tal forma que en vez de decir, como lo establece el Ordenamiento General del Misal Romano, en los ritos de la comunión en el número 84:

"Señor no soy DIGNO de que entres en mi casa...",
 se transforma en
 "Señor no soy DIGNA de que entres en mi casa...".


La Iglesia ha elegido, como último momento en preparación al recibimiento de la eucaristía, de retomar las palabras del centurión romano de Cafarnaúm, cuando pidió a Jesús que curara a su siervo fiel, por desgracia paralizado y sufriendo mucho: “Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa, pero dí solo una palabra y mi siervo se curará” (Mt 8,8).
La actitud de extrema humildad y de profunda confianza que caracterizó la petición de este oficial pagano al requerir la intervención salvadora de Cristo en su casa – una verdadera y auténtica profesión de fe.

Mateo 8,5-10
Al entrar en Cafarnaúm, se le acercó un centurión, rogándole»
«Señor, mi sirviente está en casa enfermo de parálisis y sufre terriblemente».
Jesús le dijo: «Yo mismo iré a curarlo».
Pero el centurión respondió: «Señor, no soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra y mi sirviente se sanará.
Porque cuando yo, que no soy más que un oficial subalterno, digo a uno de los soldados que están a mis órdenes: «Ve», él va, y a otro: «Ven», él viene; y cuando digo a mi sirviente: «Tienes que hacer esto», él lo hace».
Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que lo seguían: «Les aseguro que no he encontrado a nadie en Israel que tenga tanta fe.

Desafortunadamente, la introdución de plegarias asociadas al sexo se están introduciendo cada vez más, especialmente a la hora en que los fieles presentan a Dios las súplicas; así nos encontramos peticiones tales como:

"Te rogamos por los hombres y las mujeres..."
"Te rogamos por los religiosos y religiosas..."
"Te rogamos por los niños y las niñas..."
etcétera.

El alguna ocasion, con cierta tristeza, hasta hemos escuchado a algún sacertote saltarse el Canon de la Iglesia para decir, al presentar el pan o el vino "Fruto del trabajo de los hombres y de las mujeres...".

Seguramente a las femistas radicales esto les parecerá muy bien, sin embargo, todo esto sobra. La celebración de la Santa Misa no es para satisfacer los oidos de nadie. A partir de aquí, debería realizarse una profunda reflexión sobre lo que está pasando y que medidas tomar, ignorando cualquier crítica de sectores feministas, no sea que al final nos encontremos rezando el Padrenuestro con la fórmula "Venga a Nosotras tu reino", o también en el rezo del Avemaría "ruega por nosotras pecadoras..." o la bendicional final de la Santa Misa:

"La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre vosotros y vosotras”.




Cardenal Burke:
DUBLÍN, 11 Jul. 12 / 08:15 pm (ACI/EWTN Noticias).- El Cardenal estadounidense Raymond Burke, Presidente del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica en el Vaticano (equivalente a la Corte Suprema), explicó que los sacerdotes no deben cambiar las oraciones de la Misa dado que ellos no son los protagonistas de la liturgia, sino que lo es el mismo Jesucristo.

En entrevista concedida a ACI Prensa, el Cardenal Burke explicó que el sacerdote no debe modificar o añadir palabras a las oraciones de la Misa considerando que todo presbítero es "un servidor del rito" y "no el protagonista ya que lo es Cristo".

"Entonces es totalmente equivocado que un sacerdote piense ‘¿cómo puedo hacer esto más interesante?’ o ‘¿cómo lo puedo hacer mejor’?"

El Cardenal, que es uno de los colaboradores más cercanos al Papa Benedicto XVI, recordó que el Código de Derecho Canónico señala que el sacerdote debe "con precisión y devotamente observar lo escrito en los libros litúrgicos y así tener cuidado para no agregar otras ceremonias u oraciones de acuerdo a su propio juicio".
"¿Qué tipo de pensamiento tiene alguien que puede pesar que puede mejorar la liturgia que ha estado en la Iglesia por siglos? Pensar eso es absurdo", precisó el Purpurado.

El Purpurado explicó luego que el Código de 1917, modificado por el de 1983, establece que un sacerdote en pecado mortal no debe celebrar Misa "sin antes no acceder a la confesión sacramental" o lo más pronto posible "en el caso de no contar con un confesor", cuando la Misa sea "muy necesaria" y haya hecho un acto de contrición perfecto.

"Me parece que ese canon de 1917 fue eliminado pero creo que debe reintroducirse, porque la idea de dignidad está bien de manera preeminente para un sacerdote que está ofreciendo el sacrificio", dijo.

El Cardenal de 64 años de edad también dijo a ACI Prensa que es necesaria una reforma de la sagrada liturgia, siguiendo lo establecido por el Papa Benedicto XVI y "enraizada en las enseñanzas del Concilio Ecuménico Vaticano II" así como "adecuadamente conectada con la tradición".

En su opinión, esto significa evitar diversas innovaciones como los "servicios de la comunión" liderados por laicos o religiosos cuando existe una parroquia sin sacerdote para presidir la Eucaristía dominical.
"No es bueno para la gente participar repetidamente en estos tipos de servicios los domingos porque pierden el sentido del Santísimo Sacramento", precisó.

El exceso de este tipo de servicios, añadió, puede ser también algo que desaliente las ordenaciones sacerdotales porque con estos servicios un joven con vocación al sacerdocio "ya no ve ante sus ojos la identidad de la vocación a la que está llamado".

En la entrevista con ACI Prensa, el Presidente de la Signatura Apostólica se refirió también a "la duda" en la aplicación de penas canónicas en las décadas recientes y a los "abusos y violaciones de la ley eclesial" que se dan en el ámbito litúrgico.

Tales sanciones, dijo el Cardenal Burke, son "primeramente medicinales" y buscan "llamar la atención de la persona sobre la gravedad de lo que está haciendo para que no lo haga más".
"Las sanciones son necesarias", agregó.

"Si en 20 siglos de la vida de la Iglesia se necesitaron sanciones, ¿por qué en nuestro siglo de repente debemos pensar que no son necesarias? Eso también es absurdo", concluyó.

fuente: aciprensa.com

3 comentarios:

  1. Absurdo , increible extemporaneo que se critique una tontera como esta . Digno o digna da lo mismo lo importante es el acto ee ir a la iglesia. Quien escrib3 3ste articulo esta al borde del fanatismo religioso

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  2. Creemos que no has entendido el enfoque del artículo.

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    1. Comentamos con un sacerdote este hecho y compartía la opinión de que hay que mantener las respuestas que están establecidas en el rito de la Santa Misa: "No soy digno..." y el resto de cuestiones que se exponen también algún sacerdote ha hecho referencia que hay que evitar introducir estas diferenciaciones de género en la celebración.

      La comunión en la mano es un disparate, pero tú puedes decir, que eso es una tontería, que lo importante es recibir a Dios en estado de Gracia. Y es cierto, pero todo es importante.

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