27 dic. 2013

25 de diciembre de 2013 - Mensaje Jacareí - Brasil

25 de Diciembre del 2013 - Mensaje de Nuestro Señor Jesucristo a su amado hijo Marcos Tadeu



FIESTA DE LA SANTA NAVIDAD DE JESÚS 
(Aparecieron la Madre de Dios junto el Divino Niño Jesús)

MENSAJE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO


 Mis Amados Hijos, hoy, Yo, Jesús, el Pastor de ustedes, vengo con Mi Madre Inmaculada para decirles: “Soy el Salvador de ustedes, Soy el Buen Pastor de ustedes”. Soy aquél que en el día de hoy nací para comenzar a dar Mí Vida por Mis ovejas, fue por ustedes que Yo nací, fue por amor a ustedes que Yo dejé Mi Trono en las alturas al lado de Mi Divino Padre, para venir a la tierra, para sufrir tanto por la salvación de ustedes.

Yo nací porque les amo, nací por amor a ustedes, para verdaderamente, con Mi Vida, trabajo, sufrimientos, pasión y muerte en la cruz, redimirles y reconciliarles con el Padre, para abrir para ustedes las puertas del paraíso que habían sido cerradas por el pecado de Adán y Eva y para dar a todos ustedes la posibilidad, de la salvación y de que lleguen a la vida eterna donde serán felices, Conmigo, con Mi Padre, con el Espíritu Santo, con Mi Madre, con los Ángeles y los Santos para siempre.

Yo nací por amor a ustedes, para mostrarles lo cuanto, lo cuanto les quiero demasiado, y lo cuanto Mi Sagrado Corazón ansía de poseer todas sus almas, lo cuanto el desea tener una morada en sus corazones donde pueda vivir con ustedes eternamente.

Permanezcan en Mí y Yo permaneceré en ustedes, quédense en Mí y Yo Me quedaré en ustedes, Vivan en Mí y Yo viviré en ustedes, incluso que tengan todavía muchos defectos y debilidades, si el amor de ustedes fuera fuerte, que el deseo de enmendarse y de ser santos, fuera fuerte, Yo permaneceré en ustedes y ustedes en Mí y poco a poco iré quemando y consumiendo en ustedes todas sus debilidades y miserias, hasta que de ellas no sobre siquiera más rastro.

Vengan pues a Mí por lo tanto, y Yo que Soy un horno eterno de amor, les inflamaré de tal modo que sus pecados serán consumidos en las llamas de Mi Amor. Mi Primera Venida se dio en la humildad y en la pobreza. Yo vine para sufrir por ustedes. Yo vine para expiar los pecados de toda la humanidad, de todos los hombres y por eso, vine para sufrir, vine para ser el cordero inmolado por los pecados del mundo.

En Mi Segunda Venida no tendré más que venir para sufrir, pero sí, para juzgar a los vivos y los muertos, para dar a cada uno la recompensa según sus obras. Mi Segunda Venida está próxima y es por eso que deben estar atentos, pues así como la estrella anunció a los magos Mi primera llegada, así también hoy, les es dado la gran señal de las Apariciones de Mi Madre para indicarles que Mi Segunda Venida, que Mi vuelta está muy próxima de ustedes.

Más allá de la señal de las extraordinarias Apariciones de Mi Madre aquí y en tantos lugares de la tierra, realizando prodigios, señales, milagros delante de los hombres para convencerlos de la necesidad de conversión, hay también las otras señales que les anuncian que está próxima Mi vuelta: guerras y rumores de guerras, pestes, hambrunas, enfermedades resistentes, terremotos en muchas naciones, inundaciones, huracanes y tifones, madres perdiendo el amor natural por sus hijos, los rechazan, padres sin ningún amor por sus familias, también los impíos que planean imponer a la humanidad su impiedad y su odio a Dios queriendo obligar a los pueblos y a las naciones a convertirse en antros de pecado y a vivir de un modo inamisible por Mí.

Todo eso les indica que es llegado la hora de Mi Justicia, que presidirá la hora de Mi Gran Misericordia. Por eso es que fuego caerá del cielo y durante tres días, la tierra será purificada por este fuego. Los demonios se tornarán visibles para los hombres, agarrarán a todos aquellos que estuvieren fuera de Mi Gracia, fuera de la Gracia de Mi Madre y los arrastrarán consigo para las llamas eternas donde llorarán, donde rechinarán los dientes de dolor por toda la eternidad, sin que haiga alguien que escuche sus lamentos. ¡Mis oídos estarán sordos para sus gritos! En aquel momento, cuando los demonios les agarren, ellos se recordarán de mí, se recordarán de Mi Ley, de Mi Palabra, de Mis continuas señales de amor dados a ellos, gritarán por Mí, mas ya será demasiado tarde porque estará decretada la hora de Mi Justicia inexorable.

En aquel momento, muchos serán aquellos que maldecirán sus vidas llevadas sin Dios, arrancarán los cabellos de su cabeza, mas ya será demasiado tarde. Cuantos en aquel momento gritarán por Mi Madre, se recordarán de Sus Mensajes, mas ya será demasiado tarde, Ella nada podrá hacer por ellos. La tierra expedirá fuego, gases tóxicos y venenosos, muchos animales y hasta incluso personas buenas morirán, porque los malos no dejan de ser malos, los buenos no son totalmente buenos, no son Santos y es por eso que los “medios buenos” serán exterminados en aquel día de Mi Ira.   

Para que no sean alcanzados por el furor del castigo de Mi Padre, Yo les digo:“Conviértanse rápido, pues, poco es el tiempo que les sobra para ustedes.”

Después de aquellos tres días de ira, el sol brillará de nuevo, un viento perfumado per correrá toda la tierra restaurando y renovando todo y dando a todas las cosas una belleza indescriptible. Mi Gran Luz será vista entonces en toda la tierra y los hombres que verdaderamente Me aman y aman a Mi Madre entonarán Himnos de Alabanza y Alegría, agradeciendo por haber sido alejados de la Ira de Mi Padre. Sí, ellos tendrán en sus almas la señal de Mi Madre y entonces los Ángeles, los tomarán en los brazos y los conducirán hasta delante de Mi Trono, donde Yo mismo les daré vestiduras de una claridad y de un fulgor indescriptible y colocaré sobre sus cabezas Coronas más brillantes que el sol.

Entonces será hecha la Paz entre los hombres y Dios, una era de Alegría, Felicidad y Santidad reinará en el mundo, porque todos los impíos, todos Mis enemigos, todos aquellos que viven fuera de Mi Gracia ya habrán sido finalmente expulsados con el demonio, su padre y los demonios en las llamas eternas para siempre.

La hora es grave Hijitos, ¡conviértanse! Dejen de hacer pecados de impureza, dejen de hacer pecados sensuales, dejen de mentir, dejen de hacer el mal al prójimo, respeten los Mandamientos de Dios, respeten Mi Palabra, hónrenme cumpliendo Mi Palabra, honren a Mi Madre obedeciendo Sus Mensajes, para que en aquel día se les encuentren dignos de recibir de Mis Manos el premio eterno. En verdad les digo: “Mi Navidad, Mi Segunda Navidad está muy próxima y Mi Madre, la Madre del Segundo Adviento aquí está para prepararles para Mi Segunda Venida.”

Bienaventurado el hombre que estuviere con Mi Madre, vigilante en la oración, en la espera de Mi Venida, porque a esos será dado a conocer el momento de Mi llegada y esos recibirán como Mi Madre recibió, Mis sonrisas, Mi abrazos y besos y también las consolaciones divinas y eternas que Yo derramé en el Corazón  de Mi Madre en la noche santa de Navidad en que nací.

Ustedes son Mi Pueblo Amado, Mi Pueblo Santo, que Yo reuní aquí para recibir Mis Gracias de Amor, las últimas Gracias extraordinarias que doy para la humanidad. Ustedes fueron los grandes privilegiados y escogidos para recibir las grandes y extraordinarias Gracias de Mi Madre.

A todos hoy en este momento, les damos Nuestra Bendición especial, que permanecerá con ustedes hasta el fin de sus vidas y que ustedes pueden transmitir a todos cuantos encuentren. Sobre ustedes ahora desciende la abundancia de las Gracias de Mi Sagrado Corazón y del Corazón de Mi Madre y a todos ustedes en este momento cubro con Mi Manto soplando en sus almas Mi Espíritu Santo de Amor.

 A todos ustedes bendigo: de BELÉN…., de DOZULÉ….y de JACAREÍ. La Paz Mis Hijos Amados, la Paz a todos ustedes Mi Rebaño que Yo amo y guardo con celo en el refugio de Mi Sagrado Corazón.”


(Marcos): “Hasta pronto Mi Dios y Mi Todo. Hasta pronto Querida Madre del Cielo….”


Observación: "Esa Bendición Especial que dio el Niño Jesús junto con María Santísima solo cuenta para aquellos que estaban presentes en el Santuario durante el momento de la Aparición..."

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