29 dic. 2014

Mensaje 24 diciembre 2014 - Jacareí Brasil

Jacareí, 24 de Diciembre del 2014

VIGILIA DE LA VÍSPERA NAVIDEÑA EN EL SANTUARIO DE JACAREÍ
MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
“Amados hijos Míos, Hoy, vengo nuevamente con Mi Divino Hijo Jesús en Mis Brazos, para darles Mi bendición y la Bendición del Príncipe de la Paz.
Abran sus corazones a Mi Hijo que es el Rey de la Paz y que hoy nace de Mí para dar la Paz al mundo entero, para dar Paz a sus corazones, sus familias y a todo el universo.
Abran sus corazones al Rey de la Paz para que Él pueda llevar sus almas todos los días a la Paz Divina, la Paz Duradera, y dar al mundo entero lacerado por la discordia, por las guerras, por el odio, por el pecado, y la Gracia de encontrar y poseer finalmente la Paz.
Porque los hombres no aceptan a Mi Hijo como el Rey de la Paz, como Su Rey, como Su Señor y Salvador, el mundo continúa sin Paz y es por eso que Yo, que Soy la Reina de la Paz, vengo todos los días del Cielo en Mis Apariciones para llamarles a la Paz, para llevarles a la Paz y para darles la Paz del corazón de modo que ustedes puedan cada vez más vivir en la Paz de Mi Hijo Jesús, sirviéndole con su amor, con su fe, con su obediencia todos los días de sus vidas.
Abran sus corazones al Rey de la Paz, que desea todos los días visitar su corazón y darles la Paz del corazón.
Solamente Él puede darles la felicidad, la Paz y el Amor de que ustedes tienen sed y hambre. Vengan pues a Mí, como vinieron los pastores y los Magos, para que yo pueda darles al Rey de la Paz con Su Paz, que jamás conoce ocaso. Entonces, sus almas finalmente descansarán en Dios por encontrar la Verdadera Felicidad y Paz tanto buscan en las cosas mundanas sin encontrar.
Abran sus corazones al Rey de la Paz, renunciando al pecado, porque con el pecado nadie podrá recibir a Mi Hijo, ni a Su Paz. Por eso, les pido en esta Navidad: ¡Conviértanse verdaderamente! Para que Mi Hijo pueda entrar en sus corazones y que con Él entre también la Paz.
¡Yo les amo mucho! Y en esta noche en que Yo les traje al Salvador tornándome efectivamente Madre de Dios, Yo les digo: Verdaderamente quiero llevarles a Dios, quiero conducirles a todos al Señor. Por eso, déjense conducir por la Mano al Señor.
Desde el momento en que concevi al Verbo Encarnado, Yo fui, Yo era la Madre de Dios y ahora con Mi Hijo recién nacido, verdaderamente puedo llevarles a Él y puedo darles también este Hijo. Vengan a Mí y Yo daré Mi Precioso Tesoro a sus almas. Entonces, sus almas exultarán de alegría, de Amor en Dios y tendrán la vida plena en abundancia.
Mi Hijo está aquí y nada más desea de que el “Sí” de ustedes, de que el corazón de ustedes y de que el amor de ustedes. Acéptenlo, déjenlo entrar en su corazón, coloquen fuera de su corazón todo aquello que contrista a Mi Hijo Jesús, todo aquello que lo aleja de sus corazones. Entonces, Él vendrá, entrará en sus corazones y realizará grandes obras en ustedes.
Prepárense porque la Segunda Navidad de Mi Hijo Jesús está próxima. Su Primera Navidad fue en la pobreza, en la humildad de Belén. Su Segunda Navidad será en la Gloria. Mi Hijo volverá muy pronto con sus Ángeles para transformar la Tierra entera, agarrará a los malos como se agarra la paja seca y los lanzará en el fuego donde habrá lloro y rechinar de dientes por toda la eternidad.
Como Juan Bautista decía también les digo: “¡Conviértanse! El hacha ya está puesta en la raíz de los árboles. Todo árbol que no de buen fruto será cortado y lanzado en el fuego”
Conviértanse hijitos y llenen sus manos de pequeñas buenas obras todos los días: de oración, de amor, de fidelidad a Dios. Para que entonces, Mi Hijo Jesús les plante en su jardín eterno y pueda allí saborear sus frutos para su mayor satisfacción y alegría.
Yo deseo cultivarles como árboles que dan muchos frutos. Déjense podar por Mí, abonar por Mí, hacer crecer y cultivar por Mí. Aquellos que se dejan cultivar por Mí, transformándose en poco tiempo en árboles grandes, frondosos y muy fructíferos. Por eso les digo: “Sigan en la Escuela de Amor y Santidad que Yo les di aquí”
Prepárense porque la Navidad de Mi Hijo Jesús en la Gloria está muy próxima de ustedes, los acontecimientos decisivos, están viniendo a su encuentro. Todo lo que Yo les anuncié en el pasado se cumplirá. Eso debe ser hecho para que el mundo sea finalmente libertado del predominio de Satanás.
Con sus Oraciones, especialmente del Rosario, pueden salvar muchas almas, pueden vencer todas las tentaciones, pueden conseguir todas las Gracias y toda victoria. Por eso, continúen rezando Mi Rosario todos los días, porque a través del Rosario engendro Mi Hijo Jesús en sus almas y lo hago crecer en ustedes siempre más hasta su plenitud de edad y gracia en ustedes.
A todos en este momento agradezco por haber estado en Oración Conmigo aquí, en Mi Sagrado Santuario durante toda esta noche. Ustedes consolaron mucho a Mi Inmaculado Corazón tan olvidado y pago con la ingratitud de los hombres.
Yo les di al salvador y el mundo Me paga con el olvido. Mi Hijo bajó del Cielo a la Tierra para salvarles y ¿Qué recibe de los hombres en la noche en que nació? A penas frialdad, indiferencia, ingratitud y olvido de la mayor parte de los seres humanos. ¡Qué crueles son los seres humanos! No se recuerdan de Su Redentor, no consiguen dedicar una noche, un día para quedarse con Su Redentor nacido para salvarles.
A ustedes que hoy se quedaron Conmigo y con Mi Hijo, agradezco y ahora bendigo con Mi Divino Hijo Jesucristo: de NAZARETH… de BELÉN… y de JACAREÍ.”

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